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“La nueva fundición de los antiguos tipos de Caslon”, por James Mosley

Enviado por el Martes, 1 septiembre 20096 Comentarios

La cabecera de la imagen izquierda reivindica el origen histórico auténtico del tipo que muestra. Composiciones como ésta solían ser utilizadas para presentar los antiguos tipos de Caslon a los clientes de la fundición H. W. Caslon & Co.
El ejemplo proviene de un catálogo impreso cuidadosamente en un “cuarto superior” que la fundición realizó sobre 1896 para promocionar el tipo de una manera más amplia.
En la portada se lee: Specimens of the original Caslon Old Face printing types, engraved in the early part of the 18 th Century by Caslon I.
[Especimen tipográfico de los tipos de imprenta originales Caslon Old Face, grabados a principios del siglo XVIII por Caslon I].

El nombre “Caslon” es un ejemplo de lo que en el mundo comercial del siglo XX llegó a conocerse como una “marca”: un nombre familiar que no era solamente reconocido por los clientes sino que se consolidó como una garantía de preservación de la integridad tradicional frente a unos rivales que ofrecían unas mejoras de índole oportunista y superficial.
George Bernard Shaw publicó las ediciones de sus obras compuestas con los tipos Caslon por recomendación de Emery Walker, amigo y consejero de William Morris. También usaron los tipos Caslon imprentas vinculadas a los principios del movimiento Arts and Crafts como la Dun Emer Press, que más tarde sería la Cuala Press de Elizabeth Corbet Yeats, la Cranach Press de Harry Graf Kessler y la Cloister Press en Ditchling. Una cita de un diseñador publicitario del siglo XX en los Estados Unidos remarcaba que “era difícil decir una mentira en Caslon”.
El prefacio del especimen, firmado por Thomas W. Smith, propietario de la fundición, contiene este pasaje:

“Los modestos especímenes publicados por el primero de los Caslon dejaban mucho que desear en cuanto a hacer justicia a su trabajo, de modo que, dada la creciente e incesante admiración y demanda de estas notables fuentes, nos atrevemos a esperar que las siguientes páginas ‘en cuarto’, amplio muestrario de la serie completa que exhibe desde la Five-line Pica [Pica de cinco líneas] hasta la Nonpareil [Nomparella], y que, al mismo tiempo, da cuenta de la vida y obra de su creador y de la historia de la Fundición Caslon hasta la actualidad, sean del agrado tanto del mundo literario como del de la imprenta”.
Hay que reconocer que los tipos se muestran de manera espléndida. Quizás su impresión sobre un papel calandrado sea un poco deslucida, pero las formas antiguas y confortablemente familiares, la nitidez de sus contornos y la calidad de la fundición honran tanto al punzonista como al fundidor.”

Pero ¿qué punzonista? Ésta no es una pregunta de fácil respuesta, porque así es como había aparecido ese mismo tipo en un especimen solamente unos pocos años antes, y de alguna manera no parece tratarse del mismo:

La historia del revival de los tipos Caslon por la Chiswick Press en la década de 1840, vueltos a fundir por la Fundición Caslon a partir de matrices originales que obraban en su poder, nos es familiar. Longman, una de las mayores editoriales londinenses, al parecer consejada por Henry Cole, una figura que más tarde participaría activamente en la organización de la Gran Exhibición de 1851, había publicado el pseudónimo Diary of Lady Willoughby, impreso en 1844 por la Chiswick Press en una elaborada imitación al estilo del siglo XVII, tanto literaria como tipográficamente, usando el tipo Great Primer de Caslon [Gran Parangón, de 18 puntos didot], con su s larga, que había sido realizado por encargo para la impresión de un regalo de jubilación por la Universidad de Eton, una edición “en cuarto” de las Sátiras de Juvenal que apareció en 1845. La Chiswick Press imprimió en 1844 otras obras utilizando otros tamaños de los tipos Caslon. En 1852, Longman publicó Henry Esmond, de Thackeray, una novela en forma de memorias que simulaba haber sido escrita a principios del siglo XVIII. Estaba compuesta en su totalidad con el tamaño Pica de Caslon, que utilizaba la s larga, y fue impresa por Bradbury & Evans.
La popular obra de Anne Manning Maiden and Married Life of Mary Powell, afterwards Mistress Milton, publicada por Hall, Virtue and Co. en 1855 e impresa por Richard Clay, fue compuesta en el tamaño English del tipo Caslon y también empleaba la s larga y constituyó otro experimento de pastiche histórico tipográfico. Y, por supuesto, la Chiswick Press continuó utilizando los tipos para sus ediciones refinadas, entre las que destaca el redescubrimiento de las obras de un clérigo de la Iglesia anglicana del siglo XVII, Herbert and Taylor, que fueron publicadas por William Pickering.
Durante la década de 1850, entonces, los tipos de Caslon consiguieron un discreto éxito como una buena opción para la edición de textos históricos de evocación nostálgica.

Fue también durante esos años cuando se produjeron dos sucesos relacionados que dejaron su impronta en la tipografía. Los tipos de Caslon aparecieron en los catálogos de dos fundiciones en los Estados Unidos. Los tipos “old-style” (de estilo antiguo) que aparecen en 1857 en un especimen de la fundición de Peter Cortelyou de Nueva York, parecen ser idénticos a los fundidos por Caslon en Londres. Y en 1859 los tipos de Caslon vuelven a aparecer, también como “old-style” en el Typographic Advertiser, un boletín promocional realizado por la fundición Johnson de Filadelfia.
El otro suceso fue la realización de un tipo por la fundición Miller & Richard de Edimburgo al que denominaron “Old Style”. Éste es el texto de la primera página de su catálogo, publicado en 1860:

El texto, como se puede ver, es sumamente crítico y juega con el malestar de algunos clientes respecto a la apariencia irregular y poco convencional de los tipos “old-face” u “old-faced” originales, término que aparece en un catálogo de Caslon de 1854, y que es la muestra más antigua que he podido encontrar:

El punzonista de Miller & Richard fue Alexander Phemister, que emigró a los Estados Unidos en 1861 y de quien se dijo —aunque no queda claro con qué fundamento— que había comenzado a trabajar en su diseño alrededor de 1852. El anodino tipo “de estilo antiguo” fue rápidamente copiado por otras fundiciones, incluida la H. W. Caslon & Co., y se convirtió en un diseño genérico que fue ampliamente utilizado por los editores en lengua inglesa para textos literarios, quedando el “modern face” (tipo moderno) para trabajos de información.
Los años centrales del siglo fueron difíciles para la fundición Caslon, que fue puesta a la venta en 1861 y más tarde retirada, y uno de los atractivos que figuraban en la publicidad para fomentar el interés de los posibles compradores era que se encontraban incluidos en el lote “los diseños originales de su fundador William Caslon, que últimamente han sido muy solicitados para reimprimir con ellos”. Una huelga en 1865, seguida de un cierre prolongado, minó la confianza en la dirección de la fundición por parte de Henry William Caslon, el último descendiente directo de William Caslon I.
Dos años antes de su muerte, ocurrida en 1874, Caslon invitó a regresar a la fundición a un antiguo empleado, Thomas White Smith, que había abandonado la firma en su momento más bajo, en 1865. El efecto de la energía de Smith como director pronto se hizo evidente. En 1875 lanzó el boletín Caslon´s Circular para promocionar sus productos y abrió una sucursal de la firma en París. Para la última década del siglo XIX, Smith se había convertido en propietario único de la fundición y había iniciado un proceso de modernización con el fin afrontar la competencia de otras fundiciones, tanto nacionales como extranjeras, así como de la nueva máquina de composición, la linotipia.
Una nueva y bien equipada fundición, mostrada a continuación, fue construida en Hackney Wick en 1900.

Sin embargo, el valor del nombre de la firma y de sus tradiciones no se le escapaban a T. W. Smith. Sus propios hijos, que entraron a trabajar en la empresa, fueron aleccionados a cambiar su apellido Smith por el de Caslon.
En 1878 aparece publicado en Caslon´s Circular un artículo con el título de “Fundición manual versus fundición mecánica”, que comienza con este texto:
“En un departamento de nuestra venerable fundición se puede ver todavía el antiguo proceso de fundición de tipos a mano tal como se hacía hace cerca de doscientos años: seguramente podemos decir que tal como se usaba, con pequeñas diferencias, en los tiempos de Caxton. Cuatro o cinco ancianos, cuyas cabezas se han tornado grises al servicio de la empresa, curvados sobre sus fraguas y que con sus diminutas cucharas vierten el metal fundido en los arcaicos moldes, agitándolos y balanceándolos a continuación con un movimiento grotesco y monótono. Parece que se han quedado muy rezagados de esta época en la que ruedas giratorias y máquinas ruidosas generan tipos fundidos a una velocidad increíble. En estos últimos años, los fundidores tradicionales se han pasado a la fundición mecánica, y sólo se ha mantenido a unos pocos en el procedimiento antiguo, por razones que más adelante explicaremos. Ese arte se está dejando de transmitir a nuevas manos y, como consecuencia de ello, en unos pocos años los fundidores manuales y su oficio habrán caído en el olvido. Los tipos de fundición mecánica se distinguen claramente de los fundidos a mano: relucen como la plata y, por otra parte, presentan una pequeña marca redonda en un lado, junto a la cara de la letra. El tipo fundido mediante el viejo proceso manual, en cambio, no es tan brillante, sus aristas son menos afiladas y suele presentar fisuras y burbujas de aire en los laterales y el pie del prisma. No obstante, nos aventuramos a asegurar que, aparte de por su apariencia, que es ciertamente inferior a la de los de fundición mecánica, poco tienen que envidiar los tipos fundidos a mano a los tipos mecánicos”.
Después se deja bien clara la razón que les mueve a publicar esta explicación:
“La mayor parte de las fuentes originales de estilo antiguo, cuya demanda ha experimentado un fuente incremento en los últimos años, siguen fundiéndose a mano, y las cartas que nos han remitido compradores de fuentes de estilo antiguo, en las que ponen de manifiesto que, en su opinión, se trata de una fabricación de peor calidad, nos han movido a hacer las puntualizaciones arriba reseñadas acerca del proceso de fundición manual. El ojo de algunas de las letras de estas fuentes antiguas es, sin duda, tosca y de un acabado inferior al de los tipos modernos… pero es sólo su acabado. Pese a que las matrices a partir de las cuales se funden tienen más de un siglo de antigüedad, los tipos que de ellas se obtienen no son sólo excelentes, sino únicos. […] Podemos afirmar que la demanda de estas fuentes originales, en lugar de decaer, como algunos han aventurado, no deja de incrementarse. Y estamos tomando medidas para mejorarlas en lo concerniente a la suavidad de su cara, así como para producirlas mediante proceso mecánico sin alterar en lo más mínimo sus formas”.
No cabe la menor duda de que los tipos Caslon que aparecen en los Estados Unidos a finales de la década de 1850 derivan directamente de los fundidos en Londres y la explicación más plausible es que fueron fundidos mediante matrices obtenidas por electrotipia a partir de los tipos de Caslon. Se ha venido diciendo también desde siempre que el tipo de Johnson se realizó con el consentimiento de la fundición Caslon y que, posiblemente, fue incluso fundido por ésta, una insinuación apoyada por la reputación de Caslon como hombre de negocios honrado. Se desconoce de qué modo se hizo Cortelyou con sus copias.
En 1858, la fundición Caslon suministró matrices electrotípicas sólo de la versión en redonda de los tamaños English y Small Pica de la Caslon Old Face a Charles Whittingham, de la Chiswick Press. Éste se las pasó a William Howard, punzonista y fundidor que había realizado sus tipos Basle y Caxton durante los primeros años de la década de 1850 y que ya no se hallaba capacitado para una labor de tal exigencia. Howard, quien parece que falleció en 1864, les fundió tipos a mano para completar las cajas de la imprenta. Estas matrices sobreviven entre el material procedente de la Chiswick Press que se encuentra en la St. Bride Library. Las correspondientes a la caja baja de la English se han adaptado para la fundición mecánica. He aquí algunas muestras:

La electrotipia, es decir, la obtención de una plancha de cobre a partir de una composición tipográfica que podía después montarse sobre metal y emplearse para imprimir en sustitución de las planchas estereotípicas fundidas, se inventó en 1840 y se extendió rápidamente en el sector de la impresión. El uso de la electrotipia para generar matrices a partir de tipos fundidos constituye el objeto de la patente 4130 de 1845, registrada en los EE UU por Thomas Starr. Para la década de 1850 se habían superado ya los defectos del proceso y se había convertido en práctica común entre los fundidores de tipos. Cada vez con más frecuencia, a medida que fue avanzando el siglo, los punzonistas fueron pasando de cortar sus tipos en acero —especialmente los más elaborados— a hacerlos en aleación tipográfica, que permitía obtener después matrices mediante electrotipia. Roy Rice ha descrito con todo detalle esta práctica y su trasfondo histórico. A diferencia de las matrices originales, diseñadas para ser utilizadas con el molde manual, las matrices electrotípicas eran susceptibles de ser utilizadas por cualquiera de las nuevas máquinas de fundición de tipos que fueron desarrolladas en la segunda mitad del siglo XIX. Y el fundidor, al poder conservar muestras de los tipos, era capaz de generar el número necesario de matrices para reemplazar a las que sufrían desgaste o resultaban dañadas. Pero este proceso originó cierto malestar entre los principales fundidores, puesto que cualquier rival poco escrupuloso podía realizar una copia indetectable de un tipo a partir de una prqueña fuente adquirida comercialmente. La fundición Caslon fue una enérgica y manifiesta detractora de esta práctica.
La modernización de la Caslon Old Face fue estudiada al detalle por Justin Howes, que consiguió pasar cierto tiempo en Stephenson & Blake, en Sheffield, antes de que todos los punzones, matrices y especímenes de la fundición fuesen adquiridos por el Type Museum en 1996 y trasladados a Londres. Publicó el informe de sus hallazgos bajo el título “Caslon Old Face: an inventory”, que apareció en forma de separata en el artículo que escribió para el número 2 (2002) de la publicación Matrix. Se trata del fruto de una labor prolongada y trabajosa que arroja una buena cantidad de luz sobre el reajuste de los tamaños más pequeños de los tipos Old Face. La conclusión a la que llega es que alrededor de 1893 tuvo lugar un proceso de reelaboración de los punzones de la Caslon Old Face. Esa es la fecha del primer punzón vuelto a tallar que aparece registrada en las notas del punzonista, documento que se conservaba en la fundición Caslon. Su tamaño era el Great Primer, ahora fundido a 18 puntos, y fue obra de Emile Bertaut. George Hammond, otro punzonista, retomó el trabajo donde lo había dejado Bertaut y fue responsable de la mayor parte del tallado a mano de otros tamaños del tipo que se realizaron entre octubre de 1894 y 1908. Los punzones posteriores de caracteres revisados se realizaron en su mayor parte por procedimientos mecánicos. A la luz de sus averiguaciones acerca del estado de la “Caslon Old Face” fundida durante el siglo XX, Justin se dispuso a crear su propia versión digital del tipo, la Founder’s Caslon, remontándose en lo posible a las formas originales y suprimiendo algunos de los caracteres anacrónicos que se habían introducido en la fuente con la primera refundición de los tipos en el siglo XIX (como curiosidad, estos caracteres pueden verse también en los tipos Caslon de Cortelyou y Johnson, lo que deja bien claro cuál fue su procedencia directa).
Smith —pues suyo debía ser el artículo de 1878 en Caslon’s Circular— había sido bastante franco en cuanto al motivo para la reelaboración de los tipos Old Face. Simplemente, ya no resultaba factible seguir fundiendo de manera manual una parte sustancial de la producción de la fundición. Pero no existe prueba alguna —y esto me parece sorprendente— de que se recurriese al procedimiento de obtener matrices electrotípicas a partir de los tipos existentes, al menos no de una manera significativa. Quizás las matrices originales se habían deteriorado demasiado (y, por cierto, ¿adónde han ido a parar?).
De hecho, se había dado un paso sustancial hacia la consecución de esa “suavidad de los tipos” que se había prometido en 1878 con la publicación en 1884 de un cuaderno de especímenes en una de cuyas páginas, en la que se muestran los cuatro tamaños mayores, la “Two-Line Double Pica” (que más adelante se fundiría a un cuerpo de 42 puntos), un tipo que apareció por primera vez en un especimen de 1742 y que es, en realidad, obra de William Caslon II, sigue mostrando la irregularidad en las líneas propia de los tipos fundidos a mano a partir de las matrices originales. Pero los tres primeros tamaños aparecen aquí “suavizados”.

Por otra parte, ese mismo especimen incluye un encarte que muestra mayúsculas cursivas historiadas basadas en un modelo del siglo XVI que se había agregado al tipo. Las descripciones son de una ambigüedad estudiada. Podía interpretarse que sugerían que las matrices de estos juegos habían aparecido entre los muchos tesoros que albergaba la fundición. En realidad, se habían cortado recientemente (en Caslon’s Circular aparece una descripción, destinada a los impresores, que es mucho más franca al respecto).

La primera presentación completa a los impresores del tipo reelaborado —y, al parecer, fundido mecánicamente— data de 1890, cuando se publicaron en el Caslon’s Circular cuatro páginas que mostraban todos los tamaños de tipos en redonda de la Caslon Old Face, encabezadas todas ellas por el título “Original Caslon Founts”. El relanzamiento en público de la nueva Old Face “suavizada” tuvo lugar con la publicación del especimen de 1896, dirigido al “mundo literario, así como al de la impresión”, en el que todos los tamaños grandes, incluido el Canon (cuya redonda de caja baja no era sino el tipo de Joseph Moxon de finales del siglo XVII), que tenían un aspecto tan tosco en los especímenes previos de los “Ancient Types”, hacían gala ahora de una apariencia de regularidad irreprochable. La conclusión irrefutable es que habían sido vueltos a cortar. He aquí la a de caja baja de la Five-Line Pica, en sus versiones antigua y moderna:

La imagen de la impresión más antigua se ve distorsionada en cierta medida debido al entintado excesivo y son patentes los defectos propios de la fundición manual, pero está claro que en el nuevo tipo se había aprovechado la oportunidad para mejorar el trazado de la letra. En realidad, tenemos pruebas de hasta qué punto se había alterado el tipo completo. Ha sobrevivido un álbum de H. W. Caslon & Co de la década de 1890 que proporciona muestras de los tipos que fueron cortados de nuevo. Una de éstas, que mostramos abajo (desafortunadamente, no está fechada ni anotada), exhibe lo que son claramente las versiones nueva y antigua de la Five-Line Pica, o tamaño de 72 puntos, de la Caslon Old Face, con la versión nueva, en la que puede apreciarse claramente la renovación, compuesta sobre la antigua. Los remates son más uniformes y regulares, se ha corregido la inclinación de la s larga respecto al eje vertical y se le ha dado homogeneidad en general al espesor de los trazos. No se han exagerado las correcciones de sus anomalías: el ascendente de la d sigue sin alinearse con el de la b y la j es excesivamente corta, pero la impresión que da es la de un tipo reelaborado casi de forma demasiado hermosa por un avezado punzonista del siglo XIX (me da la sensación de que la “Big Caslon”, obra de Matthew Carter en 1994 y basada en estos tamaños grandes, logra conservar mejor la energía de los originales).

El inventario recopilado por Justin Howes fue sólo el principio, hecho del que él era consciente, y algunas entradas suscitan preguntas que sólo un cuidadoso examen de los materiales que han sobrevivido podría empezar a responder, algo que resulta apenas posible dado el estado actual del Type Museum. Por ejemplo, han sobrevivido 48 punzones de la Five-Line Pica, pero sólo dos de ellos parecen ser originales. Justin Howes escribe que los “punzones cortados a mano de los restantes caracteres auténticos datan, presumiblemente, del siglo XIX”. También constan punzones cortados mecánicamente de otros 28 caracteres más. ¿Son esos punzones cortados a mano los que se hicieron para el tipo revisado que apareció hacia 1890? Parece probable, puesto que aunque las 149 matrices que se conservan son, en su mayor parte, producto de “golpe de punzón”, Howes en ningún momento sugiere que daten del siglo XVIII.
De hecho, contamos con otra pequeña evidencia más accesible y que quedó apartada de los materiales de Caslon, al parecer por haber formado parte en algún momento de un muestrario de exposición: un juego de cuatro punzones originales, de los caracteres K, O, U y m, de la Four-Line Pica, fundida más tarde en un cuerpo de 60 puntos, junto con sus correspondientes matrices. En la actualidad se encuentran en la St. Bride Library.
No cabe apenas duda de que se trata de los punzones originales del siglo XVIII, que están en bastante mal estado. Éste es el ojo de la m (la anchura, desde el extremo de un remate de pie hasta el otro, es de 15,5 mm):

Y éstas son impresiones del tipo, en versión de antes y después del nuevo punzón:

La contraforma de la segunda es ligeramente más estrecha que la de la primera, y los hombros están algo más elevados. En la impresión más antigua, a la izquierda, el asta inicial queda alineada con el primero de los hombros. En el tipo nuevo, a la derecha, se han conservado estas características, además de mantener los inusuales ángulos de los extremos del remate central, aunque no cabe duda de que el trazado de todas las partes resulta más preciso. Además, el primer trazo vertical se alza ahora por encima de la línea de ambos hombros. Es la primera impresión la que concuerda con el punzón original.
Si quedaba alguna duda respecto a la idea de que el tipo fue cortado de nuevo, las matrices que acompañan a los viejos punzones confirman que sí ocurrió ese hecho. El punzón antiguo y la matriz nueva no coinciden al insertar el uno en la otra. Ésta es la matriz de la m de la Four-Line Pica, realizada para fundición mecánica y que lleva estampado el código del número del carácter (47), el tamaño en puntos (60) y el nombre del tipo (OF, de “Old Face”).

La letra m impresa de la derecha de la imagen superior es del catálogo impreso en Londres en 1924 por George W. Jones para H. W. Caslon & Co. Ltd, que constituye una de las presentaciones más elaboradas y más cuidadosamente impresas del tipo Old Face que produjo la fundición. En la portada del catálogo aparecen las siguientes palabras, a modo de publicidad:

Esas palabras, parecidas a las que aparecen en muchos de los catálogos de la firma, están claramente dirigidas a mantener la fe de sus clientes, entre los que se encontraban muchos devotos impresores artesanos, en la autenticidad de unos tipos que soportan a uno de los más respetados nombres en la historia de la tipografía. Pero decir que estos tipos derivaban de los punzones y matrices originales, ahora ya no era cierto.

Fuentes
La lista de Justin Howes, “Caslon Old Face: an inventory”, es un encarte de ocho páginas dentro de su artículo “Caslon’s punches and matrices” [Punzones y matrices de Caslon], Matrix nº 20 (2000), págs. 1-7.
He aquí otras fuentes relacionadas. Los tipos Caslon, tal como aparecieron en el siglo XVIII, pueden verse en el cuaderno de especímenes de la fundición, publicado en 1766 y que aparece en versión facsímil en el Journal of the Printing Historical Society, nº 16 (1981/2). El texto “Nineteenth-century reactions against the didone type model” [Reacciones en contra del modelo de fuentes didonas en el siglo XIX], de G. W. Ovink, Quaerendo, vol.1 (1971), págs. 18-31, págs. 282-301; vol. 2 (1972), págs. 122-43, está compuesto por una serie de artículos, el primero de los cuales constituye el estudio más exhaustivo que se ha publicado nunca sobre la apariencia de los tipos “old face”, “old style” y “elzévir” del siglo XIX. De modo parecido, el estudio de A. F. Johnson sobre el panorama inglés “Old-face types in the Victorian age” [Tipos Old Face en la era victoriana], que apareció originalmente en Monotype Recorder en 1931 y que después incorporó a sus obras Type designs, their history and Development [Diseños de tipos, su historia y evolución], 3ª ed, (Londres, 1966) y Selected essays on books and printing [Ensayos seleccionados sobre los libros y la impresión], 1970 (págs. 423-44), pese a necesitar urgentemente una actualización, es el informe más exhaustivo realizado hasta la fecha.
En cuanto a detalles sobre el revival de la Caslon Old Face, el informe de Janet Ing (actualmente Janet Ing Freeman), basado en los trabajos realizados con los informes del impresor que han sobrevivido, así como con los libros y otro material, constituye el detallado estudio “Founders’ type and private founts at the Chiswick Press in the 1850s” [Tipos de fundición y fuentes privadas en la Chiswick Press durante la década de 1850], Journal of the Printing Historical Society, 19/10 (1985-7), págs. 63-102. Le estoy más que agradecido por haberme guiado hasta los orígenes de la historia de las matrices de la Caslon Old Face empleadas por William Howard y que aparecen ilustradas arriba. En su artículo, sugiere que la temprana aparición de las mayúsculas de la Old Face en una serie de cinco páginas de título de las que se sacaron pruebas en 1839 —de las cuales mostramos abajo un ejemplo—, unos cuatro años antes de la composición de Lady Willoughby y otros textos relacionados con el tipo recién fundido, puede deberse al hecho de que el joven Charles Wittingham hallase viejos tipos Caslon en las cajas de su tío cuando se hizo cargo del taller. Esto parece bastante plausible y, si es eso lo que ocurrió, quizás fue el descubirimiento de los viejos tipos y su uso en la composición de esos pocos libros lo que disparó todo el asunto de la reedición del tipo.

La imagen de la nueva fundición Caslon en Hackney Wick que se muestra más arriba procede de un álbum confeccionado por un miembro de la familia Caslon-Smith. Fue adquirido por la St. Bride Library al librero Ben Weinreb, quien, generosamente, añadió al trato el cuaderno “Synopsis book” de Caslon, de idéntica procedencia. Publiqué algunas de las imágenes en 1933: James Mosley, “The Caslon foundry in 1902: selections from an album” [La fundición Caslon en 1902: selecciones de un álbum], Matrix 13 (1993), págs. 34-42.

ATF Caslon
Ésta es la presentación de la serie conocida como Caslon 471 en el Specimen book and catalogue de la American Type Founders Company, publicado en 1923:

Esta declaración, de sorprendente opacidad, parece sugerir que las matrices originales de la Caslon fueron llevadas a los Estados Unidos. Olvida mencionar que en 1859 el tipo ya llevaba más de una década fundiéndose en la fundición Caslon de Londres a partir de matrices anteriores, y que siguió fundiéndolos a partir de las mismas matrices durante muchos años más. Esta referencia parece aludir a las matrices electrotípicas, posiblemente elaboradas en Londres y quizás por la propia fundición Caslon, y que fueron importadas por Johnson.
Las matrices electrotípicas procedentes de MacKellar, Smiths & Jordan del tamaño Small Pica del tipo Caslon, más tarde de 11 puntos, sobrevivieron a la ruptura de la ATF en 1993. Véanse el informe y las imágenes que proporciona Theo Rehak en la web de la Dale Guild Type Foundry. Tengo entendido que ahora han sido adquiridas por Rich Hopkins.

James Mosley

James Mosley investigador e historiador de la tipografía, fue bibliotecario de la St. Bride Printing Library (Londres) desde 1958 al año 2000. Miembro fundador de la Printing Historical Society y primer editor de su Journal, desarrolla también una actividad didáctica como profesor invitado en el Departamento de Tipografía de la Universidad de Reading.
Es autor de numerosos ensayos, artículos y monografías sobre la imprenta y su historia. En 1999 público The Nymph and the Grot: The Revival of the Sanserif Letter , una investigación sobre la aparición de estos tipos en Inglaterra.
También puedes disfrutar de sus artículos en su blog Typefoundry:
Artículo original publicado en el blog de James Mosley

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6 Comentarios

  • Darío comentó el 2 septiembre 2009 a las 8:49 :

    :-)

  • Dúctil comentó el 10 septiembre 2009 a las 16:51 :

    Estupendo!!!!

  • Tamara comentó el 8 octubre 2009 a las 23:28 :

    Sinceramente es excelente el artículo, una obra de investigación completa. Gracias por compartirlo! Estuvo muy interesante!

    Saludos!

  • Darío comentó el 2 noviembre 2009 a las 10:07 :

    P¡arece que el último comentario tiene una idea equivocada de lo que es ser “unos tipos duros”, jejejeje.

    Un abrazo.

    D.

  • Alber comentó el 12 noviembre 2009 a las 18:09 :

    Joder. Increible y maravilloso documento.

  • cialis without a doctors prescription comentó el 15 junio 2017 a las 19:58 :

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