Se trata de un pequeño test, para abreviarte la
innecesaria lectura de vanas palabras. Este test no te dirá si tu pareja
te es infiel, o si debes abandonarlo/a ahora o dejar que conozca a tus padres.
Te enviará un poco más abajo en busca de consejos. Si
tienes mayoría de respuestas "a", te recomendamos leer el texto
indicado con un 1Ĺ. Si, en cambio, tienes mayoría de respuestas "b",
lo ideal sería que leyeras la nota 2Ĺ. Finalmente si tus respuestas son
"c", lo mejor será que leas las dos, en tres o cuatro oportunidades.
1) Tu trabajo como
diseñador consiste en: a. Lograr
que el lector se concentre en lo que lee, evitando la decoración.
b. Dar tu propia interpretación del texto que diseñas, usando la
tipografía como medio expresivo. c.
Dejar satisfecho al cliente. 2)
Un diseñador gráfico debe, ante todo: a.
mantenerse alejado de las modas. b. experimentar,
siempre experimentar. c. saber operar satisfactoriamente
su pc o Mac. 3) Ningún
trabajo debe emplear más de: a.
tres tipografías. b. una a dos mil
tipografías. O todas las que hagan falta. c.
dos horas. 4) La computadora
es: a. una herramienta. b.
una herramienta creativa. c. una herramienta
con 128 Mb ram. 5)
La frase "La comunicación es un proceso, no un fin", te parece:
a. equivocada. b.
acertada. c. no entiendo a qué viene.
1: Lo conveniente Muchos
artículos y manuales utilizan con frecuencia excesiva esta palabra. Un
buen método para descubrir un manual es contar cuántas veces utiliza
la palabra "conveniente". Así, en palabras de Ruder: "Muchos
trabajos de impresión son atractivos por la simple razón que el
tipógrafo se desprendió de toda pretensión artística
y se esforzó en obtener el mejor resultado posible del material a su disposición".
Esos trabajos responden a la exigencia de
Stanley Morison, según la cual "una obra tipográfica es como
un medio de transporte, que debe estar realizada con la máxima precisión
y estar dotada de la mayor funcionalidad". Así
que, transportistas, ahí vamos con algunas reglas elementales: 1.
Conviene utilizar fuentes entre 10 y 12 puntos para cuerpos de texto. El cuerpo
promedio de 11 puntos funciona a la perfección con impresoras de 300 dpi.
Conviene no abundar en tipografías diferentes dentro de un mismo bloque
de texto y a no ser que se utilice como un recurso especial debe tener la misma
fuente con un mismo cuerpo e interlineado. 2.
El interlineado (leading-en inglés) es uno de los responsables de la sensación
de color que toma un bloque de texto. En general conviene darle al interlineado
uno o dos puntos más que el valor del cuerpo de la fuente, o sea que si
tenemos un texto en cuerpo 10, un interlineado de 12 da un blanco apropiado en
la interlinea. Si se utilizan valores de interlineado menores al cuerpo de texto
las líneas pueden comerse unas a otras o volverse difícil leer.
3. Cuidar la extensión de las líneas
de texto. Las líneas muy cortas son tan difíciles de leer como las
muy extensas. La extensión óptima: más de 30 caracteres y
menos de 70. 4. Los comienzos de párrafo
deben ser fácilmente reconocibles: los indentados o estilos, uno o lo otro,
no ambos han sido creados para tal fin. En general los párrafos comienzan
con la primera línea indentada, aunque otro recurso, no tan económico
en cuanto al ahorro de espacio, consiste en separar los párrafos con un
retorno. 5. Los párrafos se separan
con un retorno, no con dos. 6. Conviene no
abusar con la justificación del texto, pero en caso de utilizar texto justificado
no debe olvidarse usar la hyphenation. 7.
A no ser como un recurso especial de estilo lo conveniente es evitar el texto
subrayado, en especial títulos y subtítulos ya que las líneas
los separarían del texto al que pertenecen. 8.
Es mejor utilizar itálicas en lugar de texto subrayado. 9.
Tampoco es bueno utilizar itálicas, negritas o mayúsculas para grandes
bloques de texto, sería muy incómodo para leer. 10.
Dejar un espacio mayor por encima de los títulos y subtítulos que
por debajo, de la misma forma que evitar ponerlos todos en mayúsculas,
colabora con el buen diseño de una página. 2:
Lo experimental Muchos artículos y
manifiestos utilizan con frecuencia excesiva esta palabra. Un buen método
para descubrir una obra con pretensiones es contar cuántas veces utiliza
su autor la palabra "experimental". Un grupo de diseñadores jóvenes,
en México, resolvió publicar un manifiesto. Este se compone de una
cartilla con el infaltable texto audaz y un diskette. En el disquete vienen seis
fuentes, a cual más fea. Y es que así se llama la propuesta: "Fea".
El cabecilla del movimiento, Nacho Peón,
afirma, muy lúcidamente, que todas las reglas del mundo no son capaces
de hacer buen diseño. Comprueba que existe una diferencia clara entre un
diseñador que trabaja "bonito" y un diseñador de verdad.
Luego afirma: " ningún diseñador que se considere serio y profesional
se va a cuestionar el porqué de su trabajo. Todo está clarísimo.
Los maestros de la universidad se encargaron de explicarnos el ABC del diseño
gráfico". Y a continuación
enumera una serie de reglas. Las citamos: a,
el diseño gráfico debe buscar la creatividad; b,
el diseño gráfico debe dar mensajes claros y directos; c,
la decoración estorba al mensaje; d,
el diseñador solamente interpreta y organiza las ideas del cliente; e,
el diseñador no es un artista; f,
el diseñador sólo trabaja para servir a sus clientes y ganar mucha
lana; g, no utilices más de tres tipografías
en un diseño; h, si quieres dibujar
monitos, mejor métete a una escuela de arte;
i, si no se te ocurre nada, fusílate una idea de un libro de diseño
extranjero; j, para llegar a una buena idea
tienes que seguir una buena metodología;
k, la computadora no es una herramienta creativa;
l, cómo te ven, te tratan. Hasta aquí,
más allá del tono irónico respecto a los manuales (y de los
giros mexicanos: "lana" es dinero y "fusilar", por lo visto
es levantar), Peón nombra algunos principios que más o menos alguno
de nosotros ha seguido. Sin embargo se pregunta a continuación: "
¿por qué si las reglas son tan buenas, abundan los trabajos poco
imaginativos en el diseño mexicano?" Una
pregunta que no se limita al panorama del diseño en México. Peón
afirma que en otros lugares, la teoría se hace y deshace a velocidades
inimaginables para las escuelas mexicanas. Y la computadora, como herramienta
creativa, posee sus propias posibilidades de experimentación. " La
experimentación -afirma Peón- es el mejor camino para encontrar
nuevas formas de expresar ideas con im‡genes." Finalmente
Peón lanza una advertencia: "Imponer reglas rígidas que generalizan
las soluciones a los problemas de comunicación, provocan mensajes aburridos
y de poco impacto". Y es que para él, "la comunicación
es un proceso, no un fin". Publicado
en el número 2 de la revista Diseñador 

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