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de Como. Anónimo 1890 |  
| | Catálogo
donde se muestras los tres tipos diseñados por William Morris |
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SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIX (HISTORICISMO)
Sobre 1860 el diseño se caracteriza por la
adopción de formas del pasado. Esta actitud deviene en la utilización
de ornamentos y formas del gótico y del barroco. Formalmente el historicismo
se manifiesta en la pintura y en la escultura: Arcos, monumentos, frontispicios
aparecen decorados con profusión remitiéndonos a la época
clásica sin ningún tipo de conexión con el contexto actual.
Al igual que las factorías
parecen templos griegos, los materiales impresos parecen pequeños monumentos.
El texto aparece centrado y los alfabetos están excesivamente decorados,
sombreados e incluso aparecen algunos en tres dimensiones , formando la página
en muchos casos una abigarrada mezcla de letras e ilustraciones.

EL MOVIMIENTO ARTS AND CRAFTS
Muchos tipógrafos y críticos se unieron
a la idea de que el historicismo no reflejaba las posibilidades contemporáneas
de la forma y el contenido. Esto lo demostró la arquitectura por ejemplo
cuando en 1851 fue abierto el Palacio de Cristal para la Exposición Universal
en Londres. Construido en cristal y acero representa las utopías estéticas
traducidas en formas revolucionarias de construcción. Es en la industrializada
Inglaterra donde se siente la necesidad de reubicar al ser humano ante el avance
de la tecnología, reconociendo una contradicción entre los medios
de producción de masas y la labor creativa del individuo dando lugar a
una búsqueda de referencias en tiempos pretéritos.
Es
así como se vuelve la vista a la Edad Media donde se hallan en las primeras
catedrales, manuscritos, etc un rastro de autenticidad de cosas creadas por el
individuo y no por la máquina y donde el artesano recibe un reconocimiento
y una revalorización que hace replantear la división entre arte
y oficio. Es en este contexto donde nace el movimiento "arts & crafts"
(artes y oficios) y que fue iniciado por el poeta, pintor, artista artesano y
tratadista William
Morris (1834-1896). El movimiento
de artes y oficios reclamaba el libro artesano y bello en la era industrial, no
solo era importante la tipografía sino también el papel, las ilustraciones
la impresión y la encuadernación. Estos postulados propiciaron la
aparición de numerosas imprentas privadas donde con la mirada puesta en
la época medieval, vemos en la tipografía una vuelta a la rica ornamentación
de los manuscritos, y conceptos como "legibilidad del tipo" o "unidad
de la página" lleva a la creación de diseños abigarrados
y compactos. Para los libros que su editorial, Kelmscott Press concibió
entre 1888 y 1891 William Morris creó unos tipos que representaban el ideal
de la era. Su tipo Golden nos
remite al tipo creado por Jenson en el S. XV y el tipo Troy es una mezcla de gótico
con elementos romanos. Asimismo creó líneas, ornamentos e iniciales
para apoyar y complementar sus alfabetos. El movimiento fue el mayor estímulo
para el modernismo del S. XX. Hubo fundiciones americanas y europeas que no sólo
copiaron los tipos de Morris sino que pusieron en marcha sus propias iniciativas
de recuperación, relanzando nuevas versiones de los tipos antiguos y de
transición, caídos en desgracia hacía tiempo.
La voz cantante de esta recuperación
la llevaron la American Type Founders Company y las filiales estadounidense
y británica de la Monotype Corporation. Esta última,
bajo la dirección tipográfica del historiador y erudito
Stanley
Morison, fue responsable de recuperar para el uso moderno muchos
tipos casi olvidados que hoy son de uso común para los diseñadores,
como Bembo, Baskerville y Fournier. La recuperación de los
tipos venecianos durante finales del S. XIX y principios del S.
XX, incluía el tipo Golden de William Morris, Goudy Old Style
de Frederic
Goudy, Cloister Old Style de Morris
Fuller Benton y el Centaur de Bruce
Rogers.

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