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«La formación de la Compañía y su programa de actividades vinieron a confirmar el éxito de la política proteccionista impuesta por el Juez de Imprentas Juan Curiel y constituye, al mismo tiempo, el punto de partida de la recuperación de la librería y de la imprenta que vivirá España durante el reinado de Carlos III.»

 

Historia
La Compañía de Mercaderes de Libros de la Corte
por Amparo García Cuadrado




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



 

 

 

 

 

 

 

Introducción

"Por lo que toca a otros libreros, no me atrevo a dar consejo a Vmds. porque suelen ser unos pobres encuadernadores..." 1. Este texto es parte de la respuesta dada por Gregorio Mayans, en 1747, a los conocidos editores ginebrinos Cramer, a sus requerimientos sobre libreros españoles. La frase del intelectual valenciano, buen conocedor del comercio de libros, resulta muy ilustrativa de la franca decadencia de la librería hispana en aquel tiempo. En general, nuestros libreros de mediados del siglo XVIII no debieron ser muy "entendidos en su ocupación", ni ajustaron su actividad a las exigencias que un siglo antes reclamara Suárez de Figueroa 2 a estos profesionales: "saber latín, como los extranjeros (...), tener bien ordenadas sus librerías y rotulados los libros", estar informados de las nuevas impresiones y servir con la "puntualidad" debida a sus clientes, no fueron notas comunes a este colectivo. Las actividades comerciales en torno al libro no estaban organizadas y estructuradas como hubiera sido deseable. Muy al contrario, la inexistencia de una organización gremial permitía el ejercicio de la profesión a cualquiera y la venta de esta mercancía podía realizarse libremente en locales o puestos donde los libros se mezclaban con otros productos. En definitiva, como escribió F. López en su excelente artículo Gentes y oficios de la librería española...3 "no hacía falta ser librero para vender libros", de aquí que sea más propio hablar de puntos de venta que de librerías a la hora de abordar este ramo de la industria española.

Dejemos de lado este panorama general y centremos nuestra atención en la librería madrileña de los años 1758 a 1763. Para este corto período de tiempo, una serie de cartelas publicitarias contenidas en un conjunto de impresos nos reportan informaciones de primera mano acerca de la interesante empresa puesta en marcha por un grupo de libreros: la Compañía de Mercaderes de Libros de la Corte. Las informaciones sobre esta asociación son bien escasas. E. Larruga y Boneta, en sus Memorias políticas y económicas, señala que antes de la formación en 1763 de la Compañía de Impresores y Libreros existía ya "una compañía particular, que formaron de comun consentimiento 4, ó 5 individuos libreros de esta Corte, de los mas zelosos, y de mejores ideas"4. Pues bien, a través de las citadas cartelas es posible conocer el nombre de aquellos individuos y sus actividades editoras y librarias. Por otro lado, estos listados, que nos indican puntos fijos de venta (librerías), pueden sumarse a los datos aportados por los anuncios comerciales de la Gaceta de Madrid y por el Diario curioso, erudito y comercial, público y económico para conocer un poco más a los libreros madrileños de mediados de la centuria.

Los anuncios publicitarios, que se encuentran ubicados al final de las páginas preliminares y que nos alertan sobre una determinada producción editorial, ofrecen siempre idéntica estructura: los nombres de los socios, sin orden aparente, se suceden a una o a dos columnas rodeadas, comúnmente, por una viñeta decorativa y siempre encabezados por la misma aclaración: "Esta Obra, y las demàs que salgan en nombre de la Compañía, nuevamente establecida en esta Corte, se hallarà en las Librerìas siguientes:"...Dado que estos listados no presentan datación alguna, he utilizado para su ordenación cronológica las fechas que figuran en los textos preliminares de las obras a que corresponden las distintas esquelas. Pero, antes de adentrarnos en el análisis de esta puntual fuente de información, conviene que repasemos, a grandes rasgos, la problemática de los libreros por aquel tiempo.

1 Mayans y Siscar, G. Mayans y los libreros. Transcripción y estudio preliminar por Antonio Mestre. Valencia: Ayuntamiento de Oliva, 1993 (Epistolario XII), p. 257.

2 Sierra Corella, A. Para la historia de la librería en España. Los libreros y la defensa del libro. Bibliografía Hispánica, 3, 5, 1944, pp. 325-326.

3 Gentes y oficios de la librería española a mediados del siglo XVIII. Nueva Revista de Filología Hispánica (México) , 33, 1, 1984, p. 169.

4 Memorias políticas y económicas sobre los frutos, comercio, fábricas y minas de España. Tomo III. En Madrid, por don Antonio Espinosa, 1788, pp. 225, nota I.


 

   

 

  

 

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