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X. Paquetes y pruebas Traslado
de la composición al galerín. Una vez compuestas las
líneas que caben en el componedor, se coloca sobre la última una
interlínea y se trasladan todas al galerín, que deberá estar
colocado en la contracaja. Para esto: 1º.
Se deja el componedor en la parte inferior de la caja, y tomando la composición
con los dedos pulgar e índice de las dos manos, se imprime un ligero movimiento
hacia afuera, procurando que los dedos medios sujeten los bordes de las líneas. 
Procedimiento para sacar las líneas del componedor
2º. Una
vez la composición fuera del componedor, se lleva al galerín, inclinándola
hacia delante, para evitar que las letras se caigan. 3º.
Se adelanta la mano derecha para colocar la composición de manera que las
líneas queden de derecha a izquierda a lo largo del galerín.
4º. Se apoya la mano izquierda sobre el galerín,
haciendo que el extremo de las líneas que sostiene descanse en el borde
horizontal de la escuadra; entonces se podrá soltar con cuidado la composición. Paquete
o galerada. Llámase así a un conjunto considerable de
líneas colocadas en el galerín o atadas
fuera de él. Los paquetes se manejan atándolos con un cordel.
Para atar el paquete se empleará un cordel de relativa longitud, al que
se le hace un nudo en un extremo. Sujetando con la mano izquierda el nudo en el
borde superior izquierdo del paquete, se le da con la derecha una vuelta completa,
llevando el cordel muy tenso de izquierda a derecha. Al llegar al nudo, se
le pasa el cordel por encima para afianzarlo y se da una segunda vuelta por debajo
de la anterior, y así sucesivamente. En estas vueltas posteriores la mano
izquierda sostendrá fuertemente el paquete por encima, para que la derecha
pueda atarlo con la mayor tensión. 
Manera de dejar las líneas en el galerín
El extremo del cordel se introduce con las
pinzas de arriba abajo entre la atadura y el paquete. Procuresé que
las vueltas no sean menos de tres. El cabo del cordel deberá sujetarse
o en el extremo superior de la derecha o en el inferior de la izquierda, sobre
todo si la composición es manual. Después de atado el paquete,
se colocará sobre el portapáginas, operación delicada que
se efectúa como sigue: Tomando el paquete con ambas manos, se levanta
sobre su borde inferior hasta colocarlo en posición vertical. Manteniéndolo
en la misma posición, se le hace girar de izquierda a derecha, para que
descanse todo él sobre la mano derecha; y tomando en la palma de la izquierda
el portapáginas, se colocará el paquete sobre él, y se lleva
a la prensa de pruebas. Pruebas.
Pruebas son las primeras copias de la composición o molde, en las que se
corrigen o apuntan las erratas, confrontando con el original. La primera prueba
la saca el operario a mano en la prensa. Entinta el molde con el rodillo, coloca
encima el papel, humedeciéndolo y poniendo un paño encima para facilitar
la presión si fuera preciso, y por último pasa el cilindro por encima.
Al entintar debe llevarse el rodillo de arriba abajo del paquete, o bien algo
sesgado, pero nunca de derecha a izquierda, porque así sería fácil
romper las letras extremas de las líneas. Antiguamente, una vez entintado
el molde y colocado el papel encima, sacaban la prueba golpeando con el puño;
más tarde, golpearon sirviéndose de un cepillo de mango largo; luego
se usó un rodillo de madera revestido de paño; hasta que se llegó
a las actuales prensas de pruebas. Todavía hoy se acude a los procedimientos
primitivos, cuando el molde, por su excesivo tamaño, no cabe en la prensa. Una
vez sacada la prueba, se bruzan los paquetes o moldes con un poco de bencina o
petróleo, y mejor aún con lejía o potasa, para quitar la
tinta a los tipos, y se presenta la prueba al corrector. 
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