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XIII. Sangría. Composición
con interlíneas combinadas. Definición.
En la composición seguida, la primera línea de todo párrafo
comienza ordinariamente más adentro que las restantes; el blanco con que
se hace esta entrada se denomina sangría.
La sangría cambia según el cuerpo y medida de la línea.
En las medidas menores de 14 cíceros se sangra
a cuadratín; hasta 20
cíceros, a cuadratín y medio;
y en las sucesivas, a dos cuadratines.
Esta regla se debe observar no sólo en el primer párrafo de la composición,
sino en todo punto y aparte. Modernamente no se sangra nunca a más de cuadratín
y medio, si bien en ciertos trabajos de fantasía le dan de entrada algunos
hasta la mitad de la línea. Cuando
en la composición se encuentra una serie de párrafos con numeración
ordinal, se aumentará a cada uno medio cuadratín más de entrada;
y si de éstos se derivaran otros apartados, se pondrá a cada uno
de estos un nuevo medio cuadratín. Reglas
para las líneas cortas. Respecto a las líneas cortas
se deben observar las reglas siguientes: 1ª.
El texto de la línea corta ha de ocupar más espacio que la sangría.
2ª. El blanco que queda al final de la línea
corta ha de ser, por lo menos, igual a la sangría de entrada; de ser menor,
es preferible recorrer alguna sílaba a fin de hacer líneas completas. Clases
de párrafos. Además del párrafo ordinario con
la primera línea sangrada, se emplea el párrafo francés que
consiste en sangrar todas las líneas menos la primera, y el párrafo
moderno, que no usa la sangría y deja la última línea corta
tirada hacia la izquierda. 
Diversas clases de párrafo
En
las composiciones especiales o complejas se emplean otras disposiciones: epigráfica
o de líneas centradas, en bloque o de líneas
exactamente iguales, quebrada o de líneas uniformes por el lado
izquierdo dejando el derecho desigual o viceversa, en triángulo
español o de líneas llenas dejando la última centrada, en
base de lámpara o de líneas decrecientes... En el párrafo
ordinario a veces se coloca en lugar de la sangría una pequeña viñeta
o asterisco. También se acostumbra poner toda la composición seguida
y sin sangría, separando los períodos principales con una pieza
geométrica: un rombo, un círculo, etc., o con una inicial llamativa
del cuerpo que admita el interlineado, impresa si es posible, en color diferente. Interlíneas
combinadas. Cuando no hay o escasean las interlíneas de la medida
a que se compone, se suplirá la falta combinando
interlíneas menores que den el largo deseado. En este caso se evitará
hacer en cada línea la misma combinación, y así se dará
mayor consistencia al paquete. Si por ejemplo, hubiera que componer a la medida
23 y se careciera de interlíneas de esta medida, podría hacerse
alguna de las combinaciones siguientes: Una interlínea de 15 con otra de
8; una interlínea de 8 con otra de 15, y así sucesivamente toda
la composición. 
A la izquierda sangrías en párrafos y apartados
y a la derecha interlíneas combinadas
Composición
desinterlineada. Cuando sea necesario que la composición ocupe
menos lugar, se prescinde entonces de las interlíneas;
a esto se llama composición desinterlineada. Para esta clase de composición
se suele utilizar el sacalíneas, que consiste
en un filete con dos salientes en sus extremos superiores, que facilitan su manejo.
En la composición desinterlineada se comienza colocando una interlínea
en el componedor, sobre ella se compone la línea, se coloca enseguida el
sacalíneas y sobre él se compone la segunda línea; y sacando
el sacalíneas, se vuelve a poner encima de la última línea
compuesta, operación que se repite hasta llenar el componedor. Al vaciar
el componedor, para mayor facilidad, se pondrá
una interlínea sobre el último renglón. En los paquetes
de composición desinterlineada es muy conveniente dejar de trecho en trecho
una interlínea, que ya el compaginador se encargará luego de quitar.
Con esto se evita el que puedan empastelarse fácilmente los paquetes. 
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