|
II. Corrección de formas en máquina Observaciones
al tipógrafo. La corrección de las formas es una operación
que requiere mucho cuidado y atención para evitar que estén paradas
las máquinas más tiempo del necesario, teniendo en cuenta que la
hora de máquina se valora mucho más que la de cualquier tipógrafo.
Las correcciones en las máquinas pueden ser originadas por erratas debidas
a los tipógrafos o por tener que hacer algún cambio en la composición. Las
correcciones en máquinas plano-cilíndricas
se hacen sobre la misma platina; no así en las minervas,
donde es necesario sacar el molde en su rama, que se deja sobre la mesa de imponer,
y en ella hará el tipógrafo la corrección. Antes de empezar
a corregir en las máquinas plano-cilíndricas, el tipógrafo
debe cerciorarse de que el interruptor está desconectado para evitar cualquier
posible accidente. Cuando las correcciones son de alguna consideración,
llévense en un componedor las letras a cambiar y varios espacios de cada
clase para la justificación. Normas
para corregir. Al efectuar la corrección téngase siempre
las cuñas flojas, procurando que no estén del todo separadas, para
evitar que se empastelen las páginas al tenerse que apoyar en ellas para
corregirlas. Procúrese que todas las líneas queden bien
justificadas, para evitar que durante la tirada se levanten las letras
y se produzcan aplastamientos. Para la corrección de formas en máquinas
grandes donde la imposición es de muchas páginas, el mejor orden
para corregir es empezar por un extremo y terminar por el otro, hasta tanto que
el aprendiz no tenga práctica de la colocación de las mismas, que
entonces se corregirán por orden de folios.
Después de efectuada la corrección, repánsese de nuevo las
faltas corregidas, para cerciorarse de su enmienda y evitar así pérdidas
de tiempo a los impresores. Una vez hechas las correcciones, se tendrá
mucho cuidado en no dejar letra o cosa alguna por encima de la forma, ya que podría
ocasionar averías en la máquina. El tipógrafo entregará
al corrector el pliego que ha empleado para corregir, a fin de que efectúe
la comprobación y avisará en seguida al maquinista que la corrección
ha terminado. Las letras y espacios procedentes de la corrección se
distribuirán en seguida en sus cajas respectivas, procurando antes hacer
la comprobación correspondiente. 
|