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XIII. Tarjetas. Composición de las
de visita. Generalidades.
Las tarjetas son cartulinas de diversos tamaños, según el uso a
que se destinen, y cuya presentación varía igualmente de acuerdo
con la división que se establece. Las tarjetas se dividen en tres grupos: a)
Tarjetas de visita. b)Tarjetas comerciales. c)
Tarjetas postales. De acuerdo con esta clasificación se establece la
escala de tamaños, así como las clases de cartulina que más
convienen a cada uno de los grupos, y son como sigue: Tarjetas
de visita. Tamaños 70x40 hasta 95x 60 mm. Cartulinas: brístol,
marfil, opalina, imitación a tela e imitación pergamino. Además
se emplean las calidades de fantasía: gofradas, estucadas, de colores,
etc., así como tarjetas hechas con finísimas hojas de corcho y de
madera, aluminio, celuloide, etc. Tarjetas comerciales.
Tamaños 105x65 hasta 130x80 mm, y aún mayores. Tarjetas
postales. Tamaño oficial: 140x95 mm., con una tolerancia para su
circulación, hata el tamaño 150x100 mm. Tarjetas
de visita. Son cartulinas de tamaño reducido, con el nombre
de una persona, que sirven de presentación en las visitas, y para otros
fines. las tarjetas de visita se presentan de los modos siguientes: a)
Con el nombre y apellidos. b) Con el nombre, apellidos
y alguna indicación explicativa de título, profesión o cargo. c)
Añadiéndoles la dirección. Antes de iniciar la
composición de una tarjeta de visita conviene hacer un sencillo croquis,
para estudiar la disposición más conveniente, sobre todo en las
tarjetas que se salen de las normas ordinarias.  Tarjeta
con indicaciones de profesión y domicilio
Su
composición. Para la composición de estas tarjetas existen
infinidad de tipos, facilitados ex profeso para ello, por las fundiciones tipográficas.
Los más preferidos son de escritura caligráfica, letra inglesa,
sombreados finos, cursivas especiales y palos secos finos, en sus tamaños
pequeños. La medida de composición se adapta a las que tiene la
cartulina, reducida a cíceros. Tarjetas
con nombre y apellidos. En las que únicamente consta el nombre y
apellidos, se compone la línea centrada, cuidando de que falten por lo
menos unos 30 puntos para llegar al límite del tamaño de la tarjeta.
El pie de la línea deberá descansar en el centro exacto de la cartulina. Tarjetas
con nombre, apellidos y profesión. En este caso la línea
del nombre se pondraá tres o cuatro puntos más arriba del centro
exacto. La profesión quedará separada por unos seis puntos del nombre,
incluyendo la rebaba y se compone en letra pequeña, preferiblemente de
versalitas. Si por la cantidad de profesiones o cargos hubiera necesidad de ponerlos
en dos o tres líneas, quedará la línea del nombre unos ocho
puntos más arriba del centro. Tarjetas con nombre,
profesión y dirección. En aquellas en que se incluya la dirección,
se compone ésta en una línea de cuerpo pequeño, y estará
dispuesta de modo que a la izquierda quede el nombre de la calle, número,
teléfono y a la derecha, el de la población; si esta no constara,
se pondrán las señas en la derecha. La línea así
compuesta deberá dejar un blanco marginal de unos diez puntos en la cartulina,
tanto por el pie como por los lados. Reparto de blancos.
Para repartir los blancos en una tarjeta con solo nombre y dirección, se
hará del modo siguiente: Se toma una cartulina o bien un papel cortado
al tamaño exacto de la tarjeta y se le dobla por el centro, en su sentido
horizontal; después se pone el blanco necesario entre la línea del
nombre y la de las señas, de modo que el pie de la primera descanse en
el centro señalado; la dirección quedará a unos diez puntos
del borde inferior de la cartulina. Tarjetas matrimoniales.
Si la tarjeta es común a dos personas (tarjetas matrimoniales), las dos
líneas se separarán por un blanco equivalente a unos seis puntos,
incluída la rebaba, y la raya señalada como centro pasará
entre los dos nombres a distancia equidistante; esta disposición ordinariamente
no se altera aunque se incluyera otra línea que dijera: ofrecen su nuevo
domicilio u otra equivalente. La línea de las señas domiciliares
no altera en ningún caso su colocación ni los márgenes de
pie y laterales. Tarjetas de fantasía.
Va desapareciendo la costumbre de presentar la tarjeta de visita según
las normas tradicionales, introduciéndose poco a poco las tarjetas de visita
de fantasía que admiten disposiciones atrevidas y caprichosas, dentro siempre
de los límites que señala la estética gráfica en conformidad
con la seriedad de estos impresos. Pueden ir a dos o más tintas, aunque
raramente, y en ocasiones hacen el oficio de tarjetas semicomerciales.  Tarjetas
de visita de fantasía
Tarjetas
de luto. Son las tarjetas de visita que se usan cuando ha ocurrido la muerte
de algún familiar. Pueden clasificarse en: a)
Tarjetas de luto riguroso. b) Tarjetas de medio
luto. c) Tarjetas de alivio de luto. Las primeras
pueden ser de cartulina negra (cada vez de más escasa aceptación)
con las letras impresas en tinta blanca o purpurina plata, o en cartulina corriente
con una franja negra alrededor, de unos cinco milímetros de anchura. Las
segundas tienen la misma franja de uno o dos milímetros, o bien con el
ángulo superior izquierdo enlutado en sección diagonal de unos dos
centímetros. El alivio de luto se indica por una franja negra de 12
puntos atravesada diagonalmente en el ángulo superior izquierdo de la cartulina,
a una distancia de unos dos centímetros del vértice.  Tarjeta
personal franjada con luto riguroso
 Tarjeta
de matrimonio con esquinazo de medio luto
Preparación
del molde para la máquina. Las tarjetas, y en general todos
los moldes pequeños, deberán ser entregadas a los impresores en
las mejores condiciones para su imposición. A este fin se dispondrán
en sus medidas de composición y montaje de modo que queden a medida justa
de imposición, bien sea componiéndolas en la medida indicada con
sus líneas centradas, bien añadiendo los blancos precisos al molde
si éste se hubiera compuesto a medida inferior. 
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