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La portada clásica de la mano de Theodore Low De Vinne

 

 

 

 

 

 


Figura 22
Portada bien resuelta

 

 


Figura 23
Otra portada correcta en su composición

 

 

 


Figura 24
Una afortunada composición

 

 


Figura 25
Una portada bien equilibrada

 

 


Figura 26
Composición apropiada del título

 

 


Figura 27
Un título problemático

 

 


Figura 28
Otro título problemático en las líneas sueltas

 

 


Figura 29
Una portada donde la línea principal no desmerece a las demás

 

 

Los títulos honorarios del autor
Cuando estén compuestos solamente con iniciales, seguirán al nombre en la misma línea y con el mismo tipo de letra; si se trata de varios títulos con iniciales, se pueden utilizar versalitas con el fin de evitar que la línea tenga una longitud excesiva; aunque en este caso dé como resultado una línea irregular en altura. Entre las abreviaturas, no deben incluirse espacios; con un punto es suficiente, ya que se las debe tratar como una palabra. Queda mejor, por ejemplo, F.R.S. que F. R. S.

Si existe un exceso de títulos abreviados, es mejor componerlos con la palabra completa; pero, en este caso, en líneas separadas de un tipo bastante más pequeño. Las versalitas suelen utilizarse para componer títulos completos que ocupen una línea o dos; pero, en el caso de ocupar tres o más es mejor componerlas con un tipo de seis o siete puntos; por ser más legible y quedar mejor impreso.

Las razones para la publicación del libro
O la especificación de la lectura o conferencia del cual procede, se compone con frecuencia con romana o itálica de caja baja y frecuentemente en una medida estrecha. Se suele incluir después del nombre y títulos del autor.

La leyenda
Si esta contiene varias líneas de romanas o itálicas, es un problema añadido a la portada. Los impresores franceses la suelen componer en una letra romana bastante pequeña y la colocan sobre el centro de la página en su lado derecho dejando el opuesto vacío. Esto otorga a la portada distinción, pero, a costa de su simetría.

En una medida estrecha de tipos pequeños, la leyenda se puede colocar en el centro de la página entre dos "filetes" finos; pero, este tratamiento (común en los libros alemanes) puede ser objetado por su "delicadeza"
(Nota: Respecto a este comentario reseñar que De Vinne era defensor de lo que él daba en llamar "tipografía viril")

Cuando la leyenda siga al nombre del autor o traductor, debe separarse por medio de un guión o "raya". Si la leyenda contiene solamente una o dos líneas, puede situarse al principio de la página compuesta con versalitas. (Figura 20).

En cualquier caso, la inclusión de una leyenda o las razones para la publicación o alguna característica singular de la edición, es algo a estudiar con detenimiento en especial cuando el espacio disponible es pequeño, ya que puede dar lugar a una portada confusa y de aspecto poco elegante.

El nombre del editor o traductor
Con frecuencia se sitúa a continuación del nombre del autor en una línea separada y compuesto con un tipo más pequeño; pero cuando el nombre del autor forma parte del título del libro como en "Las bucólicas de Virgilio", traducidas por John Dryden, al nombre del traductor debe dársele la misma importancia que se le da usualmente al del autor.

Números romanos
Deben usarse con preferencia en líneas donde deben aparecer los números al lado de letras capitales, excepto si aquellos son fechas.

Los números arábigos suelen quedar demasiado débiles al lado de capitales que tienen un cuerpo más ancho; pero, no hay objeción para utilizarlos cuando estos tengan un cuerpo semejante en anchura y sus trazos tengan un grosor semejante al de las letras capitales contiguas.

El número del volumen
Junto a la especificación del total de los mismos, el número del volumen debe colocarse en dos líneas separadas si para ello existe el espacio suficiente. Si no disponemos de este espacio, se puede componer en una línea solamente. No es conveniente utilizar la abreviatura "Vol." para volumen con el objetivo de ahorrar espacio en una línea.

El nombre de los artistas
Aquellos que han intervenido en la realización del libro con grabados, diseños, etc figurarían en línea separada y compuesta con un tipo más pequeño que el usado para el autor y el editor. Puede ocurrir también que el editor decida, debido a la relevancia del artista, que su nombre sea equiparado al del autor del libro.

El ejemplo que se muestra a continuación, extraído de una edición ilustrada de Las Fábulas de La Fontaine es un intento de mostrar diversos grados de "méritos artísticos" usando para ello la graduación de los tipos.

Composición del texto
De acuerdo con la tradición, dos líneas de titulares compuestas con el mismo tipo y de igual tamaño, no deben situarse juntas. Para prevenir este supuesto fallo, se suelen utilizar, tipos condensados como los mostrados bajo estas líneas, al objeto de meter la totalidad de las palabras en una línea.

Pero, el uso de tipos condensados da como resultado una imagen de las palabras que pierde la expresividad y singularidad de las letras al agruparlas todas bajo una cierta uniformidad. Y éste no es el único error, ya que el uso de esta clase de tipos aumenta el espacio vacío entre las diferentes divisiones de la portada ofreciendo una imagen de la portada algo fría y desolada.

Esta claro que las prácticas tradicionales no pueden aplicarse a los libros mostrados en las Figuras 21 y 27; ya que componer las líneas de los títulos con diferentes tipos de diferentes tamaños, no consigue dotar a la portada de una mayor elegancia. Además, puede romper la necesaria conexión de palabras inseparables y en cierta medida cambiar su sentido. Lo que si está bien visto en las formas de hacer tradicionales es juntar líneas compuestas con los mismos tipos cuando estén separadas por líneas sueltas, como se muestra en la Figura 26 . Cuando las conjunciones o preposiciones no son compuestas como líneas sueltas, como el caso de las Figuras 27 y 28, muchos cajistas consideran esta composición como inusual e impropia.

El espacio entre líneas
Frecuentemente, al juntar dos o más líneas compuestas con los mismos tipos la composición resultante no es muy afortunada; la causa es la escasez de espacio en blanco entre las mismas. Cuando tengamos sitio para ello, el espacio en blanco entre líneas no debe de ser menor que la altura del tipo elegido; ya que las líneas necesitan una cantidad de espacio vacío alrededor de ellas para poder destacar y distinguirse. Las Figuras 27 y 28 también nos ilustran este problema.

Contraste de la línea principal
La "debilidad" de la línea principal de la portada también suele ser un fallo frecuente; seleccionar para el título del libro un tipo muy pequeño al objeto de que el mismo quede compuesto en una sola línea, impedirá que la línea destaque apropiadamente. Un tipo algo condensado puede no quedar mal, pero, si es muy condensado y no dispone del espacio en blanco suficiente alrededor suyo, la elección no será acertada. En cualquier caso, una portada compuesta en su totalidad con tipos de una anchura normal es mejor que otra en la que convivan varias líneas de tipos condensados con otras normales.

La caja de composición
Puede ocurrir que los únicos tipos que consideremos apropiados para la portada rebasen la medida de la caja. En este caso siempre es preferible ensanchar un poco la medida, ya que el verso de la portada suele quedar en blanco y por lo tanto no existen problemas de registro que elegir otros tipos que no sobrepasen la medida, pero, que no sean los adecuados. La apariencia en general de una portada depende enormemente del tamaño, forma y espaciado que adopte la línea principal. Esta debe de destacar lo suficiente para llamar de inmediato la atención, pero, no tanto como para hacer parecer a las demás líneas insignificantes. (Figura 29)

Otro error frecuente es el contrario, ésto es, al objeto de que un título corto llene completamente la medida de la caja, elegir unos tipos excesivamente grandes con lo que conseguiremos un efecto de una página totalmente desequilibrada. No es necesario que la línea principal ocupe la medida de la caja en su totalidad. Ver Figura 29.

 

 

 


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