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Gestión de fuentes 
«Elige tu librería de
tipos con cuidado y tranquilamente» aconseja el diseñador
y tipógrafo Robert Bringhurst en su elegante
tratado The Elements of Typographic Style. En el señala que los
mejores tipógrafos trabajan solamente con unos pocos tipos, un punto de
vista que refuerza con estas palabras: «En tipograf’a cómo en filosofía,
música o gastronomía es preferible disfrutar de un poco de lo mejor
a sumergirse en los derivados mediocres, descuidados y rutinarios». Actualmente
con la disposición enorme de fuentes digitales en colecciones de Cd´s
y en la Web parece fuera de lugar hacer una llamada a la restricción en
el uso de las mismas, pero lo que es cierto es que la gestión de numerosas
fuentes no es tarea fácil. Muchos diseñadores no prestan la debida
atención a la correcta gestión de las fuentes por verlo algo aburrido
o pensar que estas no se van a «rebelar» contra el pero gestionar
de un modo óptimo las fuentes nos puede ayudar a evitar sorpresas desagradables,
mantener nuestro equipo en buena forma y quien sabe quizás también
a ser un mejor diseñador. Gestores
de fuentes Mucha gente encuentra el actual «fontus operandi»
algo misterioso. No tienen muy claro que herramienta controla las fuentes, que
se usa para instalarlas y porqué ocurren los conflictos con ellas y sobre
todo la diferencia en la gestión de las mismas por parte de los sistemas
operativos Windows y Mac. Por eso antes de intentar gestionar las fuentes es preciso
saber unos puntos importantes sobre estas. 
Pantalla principal del gestor de fuentes Extensis Suitcase
9.0
Una fuente también
es un programa Una fuente es un pequeño programa que contiene
las instrucciones para que la impresora sepa como imprimirlas. Y esto ¿por
qué es importante?. Para empezar una fuente, como cualquier otro programa,
consume recursos del sistema, y puede afectar al rendimiento del mismo (por esto
es aconsejable mantener las fuentes activas al mínimo) y para empeorar
las cosas una fuente de poca calidad puede contener un código erróneo
que haga que esta no trabaje correctamente. Historia
de dos formatos de fuentes En la actualidad los dos formatos de fuentes
dominantes son: Type 1 (PostScript) y TrueType a los que se agrega el formato
OpenType que promete una suave transición de documentos entre plataformas
distintas pero que por ahora no compromete el predominio de los dos primeros.
Las fuentes Type 1 se componen de dos ficheros:
uno que contiene la «métrica» de la fuente (características
de espaciado horizontal e información de kerning) y otro que contiene el
contorno de la letra. En Windows el fichero con la «métrica»
se almacenan en ficheros con la extensión .PFM. En Macintosh se almacenan
en la fuente de pantalla que contienen asimismo una versión en mapa de
bits de la fuente (que se utiliza para visualizarla en pantalla bajo determinadas
circunstancias). Asimismo en Windows el contorno de la letra se guarda en ficheros
con la extensión .PFB y en Macintosh reside en el fichero de contorno de
impresora. Por otra parte las fuentes TrueType,
usan solamente un fichero para su visualización e impresión. En
el Macintsoh el mapa de bits de las fuentes Type 1 y las fuentes TrueType se almacenan
y distribuyen en maletas de tipos. Las fuentes Type 1 y TrueType pueden coexistir
en el mismo equipo no obstante puede haber problemas si se encuentran instaladas
versiones de una misma fuente en ambos formatos. El
papel de una utilidad de gestión de fuentes ATM DeLuxe, Extensis
Suitcase u otros programas de gestión de fuentes, realizan múltiples
tareas: rasterizan fuentes para su visualización en pantalla sin presentar
el defecto de escalonado, instalación y desistalación de las mismas
y herramientas de creación de grupos de fuentes y activación y desactivación
de estos. Esta última utilidad es vital para poder encontrar el punto medio
entre el deseo de tener multitud de fuentes disponibles en el ordenador y preservar
el óptimo funcionamiento de este. Por
ejemplo en la versión de ATM Deluxe para Macintsoh existe también
la utilidad de Verificar que te permite identificar fuentes desaparecidas, dañadas
o duplicadas (una utilidad que debería utilizarse regularmente como hacemos
con los antivirus o utilidades de diagnóstico). Consejos
Robert Bringhurst aboga por la elección de tipos que ofrezcan versatilidad
y calidad y advierte de su más fácil seguimiento y detección
utilizando una estrategia definida de organización de los mismos para minimizar
cualquier tipo de problema. Sus consejos
son: Conoce tus fuentes He mencionado al
principio que una fuente es un pequeño programa de software en el que influye
la calidad de su código. A nadie escapa que las colecciones de 10.000 fuentes
de muchos CD´s no pueden tener una calidad mínimamente aceptable.
Organízalas
y manténte alerta Incluso las fuente de máxima calidad
se pueden corromper y hacerse necesaria su reinstalación. Aislar una fuente
con problemas lleva su tiempo pero es más fácil si tu sabes donde
están estas almacenadas. Señalar en este apartado a los usuarios
de Macintosh que emplean una sola maleta (directorio) para almacenar todas las
fuentes: si tienes un número considerable de fuentes instaladas, considera
la idea de crear subdirectorios para su mejor gestión. En cualquier caso,
y esto vale para los usuarios de Windows y Macintosh, hacer un back-up de los
discos de instalación de las fuentes o de los directorios de estas, para
poder restaurarlas fácilmente en caso necesario
Mantén las fuentes activas imprescindibles
Con el tamaño de los actuales discos duros es muy fácil instalar
todas las fuentes que quieras para así poder disponer de ellas cuando las
necesites. Pero es preferible activar solamente las que necesites en cada momento
para mantener tu equipo en las mejores condiciones de rendimiento. Utilizar
un gestor de fuentes como Adobe ATM o Suitcase te permitirá realizar la
operación de activación o desactivación de fuentes de una
manera rápida y cómoda. En definitiva, cuanto mejor tengas organizadas
y localizadas tus fuentes y dispongas de un buen gestor para activar las que necesites
en cada momento más seguro podrás estar de que no vas a tener problemas
con ellas. El
futuro de las fuentes Esta pasada primavera Adobe presentó las
primeras siete fuentes en formato OpenType. Desarrollado conjuntamente por Adobe
y Microsoft, el formato OpenType ofrece una serie de ventajas y nuevas capacidades.
Una de ellas es que permite utilizar un set de caracteres extendidos, por ejemplo
en vez de tener que trabajar con una fuente regular y otra experta para poder
acceder a todos los caracteres, puedes utilizar una sola fuente OpenType para
ello, además permite incluir diferentes alfabetos como griego o cirílico.
Asimismo es totalmente independiente de la plataforma donde se utilice, con lo
que en las aplicaciones que soporten este formato podrás pasar documentos
de una plataforma a otras sin sufrir ninguna sorpresa desagradable. 

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