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0 Introducción

1 Dibujando en PostScript

2 Conceptos básicos

3 Efectos ópticos

4 Creación de tipografías

5 Los remates

6 El correcto espaciado de
las letras

Espaciado
Mucho más importante que las formas de los caracteres, es el ritmo que muestran cuando se componen en palabras y en líneas. Una fuente con unos caracteres hermosamente dibujados, si están mal espaciados se hará difícil de leer; sin embargo una fuente con unas formas no tan bien diseñadas, si el espaciado es bueno su lectura será más cómoda. Definir el ritmo es más importante que definir las formas. Los espacios en blanco, situados dentro y alrededor de las letras, son los que definen el ritmo mucho más que las propias formas negras de los caracteres; es un balance entre la forma y la contraforma. Así a la hora de dar forma al carácter debemos tener en cuenta estos espacios en blanco y entender su relación con la figura negra de las letras: ambas están relacionadas, por lo que si cambiamos la forma blanca este cambio afectará también a la forma negra; o sea, si por ejemplo aumentamos el espacio blanco habrá menos espacio negro y viceversa.

Respecto al espaciado, podemos ver en el dibujo que existe una relación entre el espacio contenido dentro de la letra n y el espacio existente entre la i y la n. En la figura superior podemos ver como el espacio contenido dentro de la letra n, es mucho más grande que el existente entre la i y la n. Al contrario en la figura inferior éste espacio está más igualado, y esta es la forma de que las palabras tengan un buen ritmo y una mejor armonía en las líneas de texto.

Lo mismo ocurre con la forma interior de los caracteres a y e, por ejemplo. Si conseguimos dotar ópticamente a todos los caracteres de la fuente de un espacio interior similar en sus contrapunzones (el contorno interior de un trazo cerrado) el ritmo del conjunto mejorará notablemente.

Figura 5 . Espaciado

Negro Versus Blanco
Los conceptos expresados en el punto anterior sobre el balance de las formas negras y blancas, aquí los puedes ver un poco más claros. El diseño de tipos no es nada más y nada menos que armonizar las formas negras y las blancas. El negro no puede existir sin el blanco y el blanco no puede existir sin el negro.

Negro, la forma de las letras; blanco el espacio dentro y alrededor de las mismas. La cantidad de espacio blanco dentro de un carácter define la cantidad de blanco que existirá entre dos caracteres.Siguiendo esta idea, vemos que es imposible crear un carácter con gruesos trazos negros que tenga a la vez unos contrapunzones grandes; un tipo de estas características siempre tendrá unos contrapunzones más pequeños que un tipo dibujado con unos trazos más finos.

Por consiguiente, como vemos en la ilustración, el espacio entre las letras será menor. Al contrario un tipo más fino tendrá unos contrapunzones más grandes y como el espacio que existe entre las letras debe estar en proporción, éste será mayor.

Este punto es clave para entender las sutiles relaciones y los factores fundamentales que debes de tener en cuenta en el diseño de tipos; a partir del momento en que lo percibas te darás cuenta de que ves los tipos con “distintos ojos”. Con ojos de tipógrafo.

Figura 6 . Negro versus Blanco

Itálica versus Romana
Una fuente romana puede estar inclinada (con un ángulo determinado) y una cursiva puede estar derecha (totalmente vertical como una romana). ¿Suena raro?

El ángulo no es el que decide si un carácter es romano o cursivo; esto depende de su construcción. Para verlo un poco más claro, vamos a fijarnos en las cuatro n del dibujo. Efectivamente el primer carácter empezando por la izquierda es romano... pero el segundo también; aunque no es totalmente vertical la construcción es la misma que la del primer carácter y a estos tipos se les conoce como romanos inclinados. La tercera n ya nos puede parecer cursiva pero aún no estamos ante una cursiva verdadera. Básicamente no existen diferencias entre la segunda y la tercera n a excepción de la ausencia de remates en ésta última.

Ahora compara las tres primeras letras con la última. Ésta si que es una auténtica cursiva; la gran diferencia con respecto a las anteriores reside en su construcción. Las tres primeras están construidas a partir de diferentes trazos separados y la última está construida a partir de un solo trazo. Esta es la diferencia básica entre los tipos romanos y cursivos su construcción y no su ángulo de inclinación.

Respecto a la diferencia entre cursiva e itálica, desde el punto de vista histórico se pueden buscar argumentos que incidan en una probable diferencia entre ambas, aunque, de acuerdo con la mayoría de investigadores tipográficos, son términos similares. Donde si podemos establecer una gran diferencia es en el hecho de que itálica es un término que tiene que ver con su función, mientras que cursiva tiene que ver con su construcción.

Cuando realizamos una familia tipográfica e incluimos en la misma una fuente romana y una itálica, ésta puede construirse de diferentes maneras. Posiblemente la tercera n del dibujo podría funcionar perfectamente como itálica en tú familia, pero recuerda que no siempre se tratará de una cursiva verdadera.

Figura 7 . Itálica versus Romana

Uno para todos
¿Qué es lo que define que un carácter encaje bien con otro? Y cuando tomas una decisión sobre el diseño ¿cómo afecta al resto de los caracteres de la fuente?

Punto de partida: la letra e del centro del dibujo. Imagínate que has dibujado esta letra y quieres diseñar el resto de los caracteres de la fuente de forma que encajen bien con la misma. ¿Por donde empezamos? Por ejemplo ¿debe ser una fuente con remates o sin ellos?

Primer intento: la letra i de la izquierda. Una letra sin remates y cuyo asta es tan gruesa como el asta de la e y con el mismo ojo medio.

Segundo intento: la letra i de la derecha. La letra tiene el mismo grosor y el mismo ojo medio que la e, y además presenta remates.

La panza de la e no solamente es gruesa sino que muestra un gran contraste. La i de la izquierda no tienen ningún contraste; estos dos caracteres no tienen nada que ver uno con el otro. Por otro lado, la i de la izquierda tiene el mismo estilo de contraste que la e debido a sus remates. Estos pequeños trazos son los que aseguran que el carácter tendrá partes finas y partes gruesas, como las que tiene la e. Esto da como resultado que el punto de partida que hemos creado para nuestra fuente (la letra e), ya nos ha definido que el resto de los caracteres de la fuente no pueden carecer de remate.

Por supuesto que todas las reglas están para ser rotas. Una vez mencionado esto, no existe ningún impedimento para que puedas hacer una fuente que combine la e con una i como la situada en el lado izquierdo. Todo es posible, por supuesto. Lo importante es que todas tus decisiones sobre el diseño de un tipo tengan un porqué, y que sepas bien lo que haces... y también lo que no haces.

Figura 8 . Uno para todos

 

 

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