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Las letras capitales oblicuas

Además de la R tenemos ocho letras
capitales que presentan trazos oblicuos; de entre ellas la Z parece
la más fácil y por ella vamos a empezar.

Para la parte superior e inferior nos sirve
los trazos correspondiente de la letra E, solamente deberemos rotar
el superior y para el trazo central utilizaremos el patrón
de las astas gruesas. Una vez convertidos los trazos en una sola
figura, procederemos a alargar ligeramente el remate inferior.

Una vez convertidos los trazos en una sola
figura, procederemos a alargar ligeramente el remate inferior.

Para la letra N necesitamos dos
patrones, el de las astas y
el de los finos; ajustamos el primero
un poco por debajo de la línea base y los segundos los añadimos
remates. De estos, el correspondiente al lado derecho debe sobrepasar
la línea base, como los trazos curvos de las letras redondas
con el fin de que estén ópticamente compensados.
A continuación posiciona los trazados
de acuerdo con el gráfico y añade un remate en la
parte superior izquierda antes de proceder a la creación
del carácter fusionando los diferentes trazados.

Para la M también vamos a utilizar
los mismos patrones que para la N (las astas y los finos) solamente
que en este caso dos de cada uno de ellos. Vamos a empezar por rotarlos
hasta que obtenemos la forma que deseamos para nuestra M; esta operación
puede llevar algo de trabajo, por ejemplo yo he querido que las
dos contraformas fueran idénticas
con lo que he tenido que ajustar perfectamente la altura y la inclinación
de las mismas y que su vértice tuviera una forma similar
al de la letra N aunque, en este caso, descansara sobre la línea
base. Una vez hecho esto, añadimos
los remates y unificamos las formas.

La letra W tampoco aparece en el alfabeto
de Arrigui, por lo que la deberemos crear por nuestra cuenta. Yo
os sugiero que esta tenga una estructura simple y para ello nos
puede valer la letra M volteada. Las proporciones son diferentes,
por supuesto, pero la forma de realizarla es la misma.

La letra V tiene mucho que ver con la W,
así que también puedes usar la estructura de esta
para crearla. Asegúrate de que el vértice sobrepase
la línea base a efectos de su ajuste óptico.

La contraforma original de la Y es algo
pequeña, debemos hacerla más profunda para evitar
que aparezcan nudos (ilusión
óptica que provoca que veamos una falta de regularidad en
el color) en el área donde se juntan los tres trazos.

La letra A también vamos a crearla
con los patrones que ya tenemos. En este caso necesitamos un asta,
un fino y una barra, además de los remates.
La imagen escaneada de la A original de
Arrigui nos proporciona una forma interesante; su parte superior
es plana y parece que termina en un pequeño ángulo.
Esto me ha dado excusa para añadirla otra característica
caligráfica a la letra, además de una ligera inclinación
a la derecha que pienso que no queda nada mal.

El punto de encuentro de los brazos de la
K con el asta debe de estar a la misma altura que la barra de la
E y de la H; las contraformas deben de estar equilibradas y el brazo
inferior no debe sobresalir mucho a la derecha para evitar problemas
de espaciado.
El brazo superior de la letra K suele aparecer
con frecuencia unido al asta y el inferior unido a su vez al superior.
En este caso Arrigui parece que ha unido primero el brazo inferior
al asta.

Las astas de la letra X están hechas
a partir de dos piezas (correspondientes a nuestros patrones) cada
una con el fin de poderlas equilibrar ópticamente.

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