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0 Introducción

1 Dibujando en PostScript

2 Conceptos básicos

3 Efectos ópticos

4 Creación de tipografías

5 Los remates

6 El correcto espaciado de
las letras

Las letras de caja baja

Las letras de caja baja del alfabeto de Arrigui son elegantes pero irregulares; su inclinación varia en torno a los diez grados y las astas no presentan una anchura uniforme. Asimismo los ascendentes y los descendentes no son de la misma altura. Con que quedarnos y que descartar es cuestión nuestra.

Indudablemente tendremos que adaptar la forma de la mayoría de las letras a nuestro tiempo; la q se parece demasiado a la g; la z encajará con dificultad en una columna de texto, y los descendentes de la f y la g juntas en una palabra nos darán problemas.

Como he dicho antes mi intención es mantener cierta fidelidad con los caracteres originales y con su época. Existen para ello ciertos detalles de las letras que nos ayudarán a mantener su espíritu.

Detalles de calidad
Nuestro original está lleno de sutiles variaciones. Si tenemos ocasión no estaría de más dedicarlas algo de tiempo.

Dos ascendentes con sus trazos terminales superiores ladeados quedan mejor si el izquierdo es un poco más bajo. Una letra l alternativa un poco más baja es una buena idea.

Asimismo dos f juntas tienen mejor aspecto si no son exactamente iguales; la solución adoptada en el siglo XVI todavía es válida, una segunda f un poco más alta y con el trazo terminal inferior recto y acabado con un remate.

Arrigui utilizaba una e rasgueada para acabar algunas palabras. Usada esporádicamente dota al texto de cierto dinamismo.

La ligadura ct o st también es una buena idea si la usamos con mesura.

También podemos añadir una y y una q con una cola extendida. En definitiva se trata de detalles que pueden enriquecer la fuente y que la dotan de un evidente encanto, pero por ahora vamos a dedicarnos a realizar los caracteres básicos.

El grupo de la l
Las letras i, j, l, f forman el grupo de la l. Nosotros solamente tenemos tres ya que en el alfabeto de Arrigui no figura la j.

Los caracteres de caja baja tienen unas formas propias independientes de las de las capitales; por lo tanto es necesario que definamos algunos trazos: el ancho de las astas es uno de ellos y un trazo terminal otro.

El punto de la i de la letra de Arrigui (a la izquierda) puede llegar a ser fácilmente confundido con un acento; he creído conveniente cambiarlo por un punto ovalado que se muestra en la derecha. También he eliminado el trazo de entrada de la izquierda ya que puede dar problemas al componerse junto con otras letras (f y t).

Asimismo la letra l aunque un poco tosca, nos puede dar una idea de sus proporciones y forma. El trazo terminal superior es un elemento decorativo que decido conservarlo por ser una característica principal de la tipografía.

En la figura superior se muestran dos maneras de acometer la letra f; la de la izquierda es equivocada ya que la hemos realizado a partir de una l (engrosada de acuerdo a la i) y un travesaño. El resultado no es del todo satisfactorio.

Lo correcto es comenzar inclinando la letra unos dos o tres grados a la izquierda y estrechar un poco el trazo descendente con lo que conseguimos una f más estilizada, como muestra el desarrollo de la derecha.

Ya tenemos cuatro elementos que añadir a nuestro patrón: se trata del grosor de las astas de los caracteres de caja baja (está inclinado unos seis grados). No lo usaremos siempre, ya que hemos decidido que no queremos letras perfectamente uniformes, pero es una buena ayuda.

Los otros tres elementos son una línea para los trazos ascendentes, otra la altura del ojo medio y otra la de los descendentes.

Para la letra j vamos a utilizar una i y una l volteada al revés. Una vez convertida en una sola figura ajustamos el trazo inferior hasta dejarlo de la misma anchura que el de la letra f.

 

 

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