estas en: Portada/Trabajando con tipos/Taller de tipografía digital
 

0 Introducción

1 Dibujando en PostScript

2 Conceptos básicos

3 Efectos ópticos

4 Creación de tipografías

5 Los remates

6 El correcto espaciado de
las letras

El primer grupo de la o

El grupo de la o es una relación de letras curvas, aunque la s no tiene mucho que ver con ellas.

Para hacer el trazado de la letra o vamos a utilizar el de la O capital. Empezaremos acortando su altura hasta la mitad más o menos para a continuación condensarla lateralmente más o menos un tercio de su tamaño e inclinarla hacia la derecha unos nueve grados.

A continuación nos ocuparemos de la contraforma; para ella utilizaremos también la de la letra capital O. La distancia entre el lado derecho de la contraforma y el lado correspondiente del trazo debe de ser la misma que la definida en otros caracteres curvos de caja baja.

Seguidamente ajustaremos verticalmente la contraforma hasta dejar el mismo espacio en la parte superior y en la inferior y posteriormente procederemos a hacer lo mismo en la dimensión horizontal de manera que las curvas laterales tengan la misma anchura. Finalmente inclina la contraforma unos tres o cuatro grados.

El segundo grupo de la o
Arrigui basó su letra c en la forma de la a. En este caso, nosotros vamos a usar una forma diferente para la c

En esta figura se muestra la forma en que Arrigui dibuja las letras a y c; él usó el mismo método para las dos y para mi gusto la letra c tiene una forma excesivamente inclinada.

Situada en el lado izquierdo podemos ver la letra c basada en la a; a la derecha la c pero esta vez basada en la o. No hay duda sobre cual aparece más equilibrada.

Vamos a comenzar nuestra c con el trazado de la o; a continuación condensaremos la forma lateralmente solamente en su lado derecho para después copiar la mitad inferior del trazo externo y alinearlo con la parte inferior de la contraforma. A continuación reduciremos horizontalmente el lado izquierdo de este trazado hasta hacerlo coincidir con el lado izquierdo de la contraforma a la vez que reduces, también horizontalmente, su lado derecho.

De este lado derecho obtendremos el trazo terminal superior y su finalización la podemos hacer de varias maneras. Una de ellas sería acabar el trazo con una línea recta, esto puede funcionar bien, pero en el caso de que decidas que el trazo termine con una curva, que es lo que nosotros vamos a hacer, debemos llevar un poco más de cuidado.

Utilizando una copia del trazado externo, volteada horizontalmente y reducida en su tamaño, hemos ajustado sus terminaciones superiores hasta dejar la forma de una curva que armonizara con la curva inferior de la letra.

La letra e está construida a partir de la c cerrando su trazo superior sobre el asta al objeto de conseguir la contraforma de la letra.

Para Arrigui la letra t debía de tener un trazo ascendente corto, lo suficiente para distinguirla de la c; este es el comienzo, luego puedes utilizar el travesaño de la f, aunque deberás acortarlo un poco, así como el gancho inferior.

El tercer grupo de la o
En el siglo XVI se utilizaban dos tipos de letra s. Una de ellas era la corta con la forma que solemos ver habitualmente y se utilizaba para acabar palabras; cuando en una palabra aparecían dos s juntas, se combinaban. La otra era la s larga en la que una de las formas parecía una f sin travesaño.

A la izquierda de la figura superior podemos ver una s larga sencilla seguida de una doble, también larga; la tercera es la combinación común de ambas, una larga y otra corta; la cuarta es la s corta de Arrigui, ancha y sin adornos, y a la derecha vemos una s "rasgueada" que se podía utilizar para ornamentar el comienzo de algunas palabras.

Como he citado anteriormente la s corta es un poco ancha para ajustarse bien dentro de una columna de texto. Lo he intentado y aquí tenéis la prueba que realicé.

En la línea se muestran seis letras s. La más ancha está situada en el extremo izquierdo y la más estrecha en el derecho; ¿cual de ellas es la que se ajusta mejor con la forma de una letra itálica típica como la n? Yo he elegido la segunda empezando por la derecha. Vamos a ver como he llegado hasta ella.

Su forma la hemos conseguido a través del trazado de la o y de la S capital. Primero utilizamos el trazado de la o, lo reducimos un cuarto de su tamaño y lo inclinamos unos 10 grados.

A continuación alineamos los segmentos que nos interesan de la S con el lado derecho del oval para después hacerlo con los del lado izquierdo, eliminamos los trazos sobrantes y trabajamos sobre el ajuste de los terminales.

El grupo de la x
La letra w no existía en el alfabeto latino de la época, pero aparte de esta letra este grupo contiene otras cuatro letras.

Las letras de caja baja de nuestro diseño tienen una inclinación de unos seis grados; para estas letras deberemos hacer lo mismo. Puedes probar algunas inclinaciones similares hasta dar con la que te parezca más apropiada.

Ensamblar la letra v es fácil a partir del patrón de las astas, los finos y el remate superior de la n. Comenzamos con el asta inclinándolo 6 grados a la izquierda y añadimos en su parte superior el remate; para el lado derecho utilizamos la mitad del patrón del asta y el patrón de los finos según se muestra en la figura.

Para finalizar estiliza las curvas resultantes, una vez eliminados los trazos sobrantes y unidos los sueltos, teniendo en cuenta los trazados naturales conseguidos con la pluma ancha.

La letra w la conseguimos a partir de la v para lo cual haremos una copia de la misma y rotaremos la segunda forma cuatro o cinco grados a la izquierda. Asimismo el trazo diagonal derecho de la primera v lo dejaremos algo más fino en su parte superior.

Los trazos descendentes del alfabeto de Arrigui son preciosos pero de poca utilidad a la hora de componer texto continuo. Por esta razón he dotado a la y de una forma más segura.

Para ello he utilizado la letra v y el trazo descendente de la q. No obstante puedes digitalizar la y original y utilizarla como carácter alternativo.

La letra x se puede conseguir con partes de la n y la r más un patrón de las astas y otro de los finos. El de las astas, junto con el remate de la n, lo utilizas para el trazo izquierdo y el de los finos, junto con el brazo de la r, para el derecho. Indudablemente con la longitud del descendente vamos a tener problemas, por lo que mejor es que lo acortes.

Lo mismo ocurre con la z original de Arrigui, que podemos conservarla como carácter alternativo, pero que deberemos modificar por una forma más práctica. Para ello necesitamos dos trazos de las astas y uno de los finos a los que modificaremos en sus curvas hasta encontrar una forma acorde con el resto del alfabeto.

Así que el último de nuestros caracteres será esta preciosa z que posiblemente nos sirva en algún titular y que conserva los artísticos trazos rasgueados característicos de la cursiva cancilleresca del siglo XVI.

Y con esto terminamos el espacio dedicado a realizar una tipografía siguiendo para ello un patrón. ¿La enseñanza más importante? La manera en que utilizamos los elementos estándar que hemos creado a partir del original (astas, finos y remates) y los propios trazos de las letras que vamos realizando para ir creando la totalidad de los caracteres del alfabeto; este método nos proporciona más facilidad a la hora de crearlos así como más seguridad de que su estructura básica será uniforme en todos ellos.

 

 

[Portada] [Historia] [Tratado] [Trabajo con tipos] [Textos] [Enlaces]
[e-mail] [Los autores]