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Crear
una tipografía desde cero
Una idea básica
que deberéis tener siempre presente es que la creación
de una tipografía es un trabajo en cual los detalles
y las sutilezas ocupan un lugar muy
importante en su desarrollo. Tómate el debido tiempo para
valorarlos e incorporarlos a las formas de los caracteres y no intentes
correr demasiado ya que las prisas no son buenas compañeras
del diseño tipográfico.
Como hemos dicho al principio de éste
artículo crear una tipografía partiendo desde cero,
nos obliga a definir nosotros mismos las características
principales de la forma de las letras, de los elementos que las
constituyen y su relación entre ellos. Así
podemos empezar por enumerar cuales son estas variables y ver las
distintas posibilidades que presentan cada una de ellas:
El tamaño de la ventana de edición
(cuadrado-m)
El tamaño estándar de
este espacio es el mismo que el citado para crear una tipografía
utilizando un patrón, esto es: como norma general para un
tipo PostScript la medida es de 1000
unidades (que es el ejemplo en el que nos vamos a basar) y si vamos
a generar una fuente true-type las
unidades estándar serán 2.048 o sus sucesivos valores
dobles: 4096, etc. Recuerda que este espacio también incluye
los ascendentes y los descendentes.
Altura de la caja alta
Para un tamaño de 1000 unidades,
un buen punto de partida para la altura de la caja alta es de, aproximadamente,
600 a 650 unidades. Esta medida te dará la suficiente flexibilidad
en el caso de que decidas hacer los ascendentes de la caja baja
más altos que los caracteres de caja alta, algo que suele
ser frecuente.
Contrase entre los trazos gruesos y
los finos
Es una de las decisiones de diseño
más importantes que deberemos
tomar ya que de ella dependen las proporciones de otros elementos
del carácter así como el color que nos proporcionará
la tipografía.
Ten en cuenta que un contraste pequeño puede dar lugar a
una tipografía algo monótona así como un contraste
extremo puede dificultar la legibilidad de los caracteres. En ambos
casos tienden a cansar la vista cuando son usados en cuerpos de
texto.
Modulación
La modulación en un carácter
hace referencia al eje imaginario sugerido por la posición
de los trazos finos y los gruesos. Este eje puede ser totalmente
vertical o presentar diferentes grados de inclinación; esta
diferencia de inclinación tiene una gran importancia en la
determinación del estilo de los caracteres, ya que una modulación
aplicada con un grado de inclinación responde a un tipo más
cercano a la escritura manual, así como un ritmo marcado
por el eje axial se corresponde con un tipo más moderno y
racionalizado.
En la siguiente figura podemos apreciar
las dos formas características de estos estilos de letra
y su correcta configuración en Fontographer.

Tamaño y forma de los remates
Los remates son los elementos que
contribuyen de manera más decisiva al estilo de un tipo,
obviamente un tipo con remates; deben de tener una proporción
adecuada, ni demasiado grandes ni demasiado pequeños, ya
que su función básica es la de guiar a los ojos en
la lectura a lo largo de la línea horizontal por lo que no
deben sobresalir en exceso del conjunto. Esto no es óbice
para incluir en su diseño alguna sutileza que añada
carácter al mismo.
Pueden tener diferentes formas: clásico,
filiforme, cuadrangular, lobulado, rectilíneo e insinuado.
Lógicamente su altura estará
comprendida entre la anchura de los trazos gruesos y de los finos;
para este fin se muestra a continuación una tabla que contiene
las proporciones básicas de los trazos utilizados en la construcción
de un alfabeto romano, expresadas como un porcentaje de la altura
de los caracteres de caja alta:
1. Trazo
grueso de la caja alta 13-15%
2. Trazo
fino de la caja alta 6-8%
3. Trazo
grueso de la caja alta 6-8%
4. Ojo
medio 40-70%
5. Anchura
del remate de la caja alta 40%
6. Anchura
del remate de la caja baja 35-37%
7. Altura
del remate 2-4%
Respecto a la altura del remate está
se encontrará entre la anchura de los trazos gruesos y finos
principales por lo que será variable dependiendo del tipo
de que se trate.
Enlazando los remates con el asta
Básicamente existen tres posibilidades
que se muestran en el gráfico inferior; en la primera no
existe ningún enlace entre el asta y el remate; en la segunda
el asta y el remate se ajustan suavemente en una curva y en la tercera
(marcado con una x), el enlace se realiza con un trazo más
anguloso que en la anterior lo que proporciona al carácter
un aspecto más caligráfico.

Dimensiones de los ascendentes y los
descendentes
Fontographer hace referencia en el
cuadro de diálogo de características de la fuente
a los ascendentes y descendentes. Para un cuadrado M (em-square)
de 1000 unidades, indica 800 para los ascendentes
y 200 para los descendentes; esto parece
implicar que los trazos ascendentes deben de tener una altura de
800 unidades, pero esto usualmente no es así. Debes tener
en cuenta dejar aproximadamente 150 o 200 unidades disponibles en
su parte superior para los acentos necesarios. Al contrario, los
trazos descendentes si llegan hasta el límite inferior del
cuadrado.
Ojo medio
Esta importante dimensión ejerce
una influencia crucial sobre el "color" del tipo. Un ojo
medio relativamente grande ayuda a la legibilidad de los textos
compuestos con ese tipo por lo que los diseños que buscan
una alta legibilidad, poseen invariablemente un ojo medio grande.
Un ejemplo lo podemos encontrar en los tipos para periódicos
Ionic, Imperial o Corona; en el proceso de lectura el ojo busca
formas conocidas en la parte superior de las líneas que posteriormente
reconoce como palabras. Un generoso
ojo medio permite a las letras sin ascendentes participar más
activamente en este proceso. Pero este tamaño no debe de
ser excesivo ya que acabaría distrayendo al lector que encontraría
dificultades en identificar los caracteres. La
medida más importante no es la proporción del ojo
medio con respecto al cuadrado-m sino con respecto a la altura de
la caja alta (típicamente entre un 50% y un 80%).
El
proceso de diseño
A continuación
vamos a proceder a dibujar los caracteres y para ello empezaremos
por dibujar aquellos que debido a su estructura los trazos con los
que están compuestos se repiten en otros.Así,
una vez que estemos satisfechos con su apariencia los utilizaremos
como base para dibujar otros caracteres; con este método
nos aseguramos una uniformidad en el diseño, además
de ahorrar tiempo. En este proceso
también nos puede ayudar, y es recomendable por la uniformidad
citada anteriormente, disponer de un "almacén"
con remates, panzas o astas para usar en los distintos caracteres.
Manos a la obra
Una vez que sabemos como vamos a afrontar
el diseño de nuestra tipografía, a continuación
vamos a ver el proceso paso a paso de creación de un alfabeto
de caja alta. En cualquier caso queremos dejar bien claro que esto
es un primer paso para dibujar los caracteres a partir de unos trazos
comunes, pero de ninguna manera acaba aquí el trabajo ya
que una vez obtenido los trazos constitutivos del carácter
habrá de realizarse un trabajo concienzudo en sus uniones,
ángulos, grosores, equilibrarlos ópticamente, etc.
I
La letra I posee un trazo
que será básico en la creación de otros caracteres
(por ejemplo, E, F, L, H, etc). Es una oportunidad excelente para
establecer el balance entre la forma y el tamaño de los remates
y el principal trazo vertical grueso.
V
Esta letra utiliza un asta gruesa
y otra fina. En el mismo podremos apreciar el balance entre estos
trazos teniendo especial cuidado en no llevar su contraste al extremo.
Asimismo vigilaremos que el ángulo que forman no sea muy
pequeño y pueda dar problemas en la impresión. Hay
que tener en cuenta además que los trazos inclinados deben
de ser un poco más anchos que los rectos con el fin de que
se presenten ópticamente equilibrados.
O
La letra O va a determinar la forma
de Q, C y G.
Recuerda evitar, a efectos ópticos,
los círculos perfectos.
P
Comienza con una I y convierte, manejando
sus curvas y puntos de control, el remate superior derecho en una
panza. La panza de la P es usualmente
(aunque no siempre) más grande que la de la R y la B. En
muchas fuentes aparece abierta sin cerrarse sobre el asta.
Estos son los cuatro caracteres (I,
V, O y P) que te van a servir de base
para crear los demás. Por esto es muy importante que hasta
que no estés satisfecho con ellos no sigas adelante.
W
Para la creación de esta letra
utilizaremos dos V.
D
El asta lo conseguimos de la I y la
panza del lado derecho de la O.
J
También utilizamos la I. En
este caso ajustaremos la parte inferior.
H
Seguimos con la I; en este caso utilizamos
2 acompañadas de una barra. La
posición de éste trazo es crucial ya que también
determinará la de la B y la E.
K
El asta vertical nos lo proporciona
la I y los brazos la V y la A.
U
Se conforma a partir de dos I a las
que hemos redibujado en su parte inferior.
L, E, F
Creadas a partir también de
la I junto a los trazos horizontales correspondientes.
B
Se utiliza para crear esta letra la
P.
Q
La O con un pequeño trazo que
haga de cola.
CG
Primero realizamos la C a partir de
la O; a continuación utilizamos la C y el trazo vertical
superior de la I para formar la G (aunque esto último no
en todos los casos).
A
La podemos crear a partir de una V
rotada y una barra.
T
Creada a partir de la I y otra barra.
M
Comenzamos con una V rotada y duplicada.
El trazo derecho de la V izquierda se juntará con el trazo
izquierdo de la V derecha y a partir de ella ajustaremos las uniones
y los ángulos.
N
También utilizamos una V rotada;
el asta fina inclinada de la V será el asta vertical izquierda
de la N; a continuación extenderemos el trazo grueso hasta
llegar, más o menos, al grosor de la letra H y finalmente
duplicaremos el asta fina y después de rotarla nos servirá
como el asta derecha.
R
Se realiza añadiendo una cola
a la P.
X
La X la crearemos utilizando los remates
de la V, los copiamos, rotamos y situamos la copia en la parte inferior.
A continuación los unimos respectivamente con un asta fina
y otra gruesa y eliminamos los puntos de la intersección,
que a efectos de equilibrarla ópticamente la situaremos ligeramente
por encima del centro matemático.
Y
A partir de una V y una I de la que
hemos eliminado el remate superior.
Z
Con el asta gruesa de la V, el brazo
de la L y el brazo superior de la E (reflejado sobre su eje vertical).
La letra deberá tener más o menos la anchura de la
H.
S
Posiblemente la letra más difícil
de conseguir ya que no disponemos de ningún patrón
que nos pueda servir de base. Asimismo el centro óptico se
encuentra algo más elevado que el geométrico con lo
que la parte superior de la letra es ligeramente más pequeña.
Los caracteres de caja baja
Para realizar los caracteres de caja
baja os mostramos una "genealogía" que, siguiendo
la idea aplicada para la caja alta, os servirá de guía
para la realización de los mismos.


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