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Introducción
De entre las distintas partes que conforman
la anatomía de una letra, los remates ocupan un lugar importante
ya que por si solos con su presencia o ausencia, forma, grosor y
tamaño determinan en gran manera el aspecto general de la
misma.
Los remates, que los romanos utilizaron
como un recurso técnico en las inscripciones lapidarias,
fueron incorporados al mundo de la imprenta por los humanistas del
Renacimiento italiano, que los añadieron en las letras de
caja baja de los alfabetos que desarrollaron a partir de la minúscula
carolingia.
Su variedad y determinación a la hora de
establecer el estilo de una tipografía queda patente en la
clasificación tipográfica que, a partir de la forma
de los remates, realizó el tipógrafo francés
François
Thibaudeau en 1921.
En esta sección vamos a ver al detalle
algunos diseños característicos de remates y la manera
en la que se ha afrontado su dibujo en Fontographer, pero en principio
vamos a comenzar con unas tipografías carentes de ellos:
Helvetica
Poco tenemos que decir sobre esta conocida tipografía
sin remates; simplemente citar que la ausencia de estos fuerza al
diseñador, si queremos dotar a la tipografía de «personalidad»,
a fijarse en otros detalles (contraste de trazos, características
de las uniones, modulación, etc) para conseguirlo, aunque
en esta familia ciertamente no se haya intentado de una forma clara.
La resolución del trazo inferior se consigue con dos puntos
de esquina.


Optima
En este otro tipo, también sin remates, creado por Hermann
Zapf y basado en el dibujo y proporciones de la romana
neoclásica, podemos ver sin embargo un trazo a manera de
remate residual en la base de la letra que dota al tipo de un cierto
dinamismo y tensión y lo remite a sus orígenes lapidarios.
El dibujo se ha realizado controlando los manejadores de los puntos
de dibujo.


Tiepolo
En este caso podemos ver en cierta forma un desarrollo del remate
insinuada del tipo anterior conseguido al alargar los extremos del
trazo. Definitivamente se forma un remate cun un esbozo de apófige
(trazo que une el remate con el asta) que es controlado por puntos
curvos.


Times
Roman
Aqui observamos unos remates plenamente formados con unos apófiges
bien desarrollados y que han sido formados extendiendo los manejadores
de los puntos curvos y tangentes hasta casi llegar a tocarse.
Asimismo comentar que estos manejadores se situan ortogonalmente
(perpendiculares a los ejes x e y) con el objetivo de asegurar un
hinting (correcta visualización de los caracteres
en tamaños pequeños en dispositivos de salidad de
baja resolución) apropiado.
Esta tipografía fue diseñada por el historiador y
tipógrafo inglés Stanley
Morison en 1931 para el diario londinense
The Times con el nombre de Monotype Times New Roman.
Aqui la que se muestra es la versión de Linotype.
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