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Espaciando
las capitales
Vamos a comenzar espaciando las letras capitales;
para ello vamos a utilizar dos caracteres (la H y la O)
que por sus anatomías de rectas y curvas nos van a proporcionar
unos espacios que nos servirán para la mayoría de
las letras.
Componemos varias líneas con diferentes espaciados de la
letra H y debemos seleccionar el que nos parezca más equilibrado:

En este caso hemos seleccionado
la cuarta línea; a continuación hacemos lo mismo con
la letra O.

Y seleccionamos la que nos
parece más equilibrada; una vez que tenemos los espacios
de ambas letras, componemos una línea con ellas jugando con
el espaciado hasta que encontramos el que más nos convenza.

Una vez que tenemos establecida
la "prosa" izquierda de la H, ésta nos sirve también
para las de las siguientes letras: B D E F I K L P R y U


La "prosa" derecha
de la H nos sirve para: la I J y M

Walter Tracy aconseja que ambas
"prosas" de la letra N deben de ser un poco más
estrechas que las de la H así como la izquierda de la M y
la derecha de la G y la U.

Las "prosas" de la
Z serán, más o menos, la mitad de las de la H así
también se procederá con las "prosas" derechas
de la B C E y F.

La "prosa" izquierda
asignada a la O nos sirve par ambas de la Q, así como para
la izquierda de la C y la G y la derecha de D y P.


Las letras A T V W X e Y son
las que deberán tener ambas "prosas" más
pequeñas así como la izquierda de la J y la derecha
de K L R.

La letra S la espaciaremos
sin referencias, procediendo a incluirla entre la H y la O hasta
encontrar su mejor ajuste.

Y a continuación vemos
el resultado final:

Fijaros en el espacio entre
la G y la H y entre la H y la I; indudablemente no son perfectos
y como he comentado anteriormente habra que refinarlos, pero no
cabe duda de que este método es un punto de partida muy interesante.

  
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