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El equilibrio entre legibilidad y economía
en el diseño de tipos:
técnicas
prácticas para el diseñador
Victor
Gaultney
master en diseño tipográfico
por la universidad de Reading

 
Modulación
vertical
Los caracteres basados en el estilo antiguo
y que por lo tanto presentan modulación oblicua, no son fáciles de comprimir
lateralmente. El diseñador Gerard Unger
en su tipo Demos, elige dotar a todos
sus caracteres de modulación vertical. Un efecto de esta decisión es que
los caracteres responden de una forma más elegante tanto a una cuidadosa
condensación como a una simple compresión matemática. En su artículo definiendo
a la tipografía Demos, Unger
enumera otras consecuencias: tal efecto también provoca unas contraformas
más anchas y abiertas que dotan al tipo de un aspecto más grande y permiten
elegir un cuerpo una o dos veces más pequeño de lo que sería necesario
con otros diseños corrientes (41)
También es posible mezclar los
dos tipos de modulación y beneficiarse tanto de la claridad que proporciona
la vertical como de la distinción de la oblicua; esto es común en algún
diseño de Garamond y también puede
verse en alguno más reciente como puede ser Olympian,
mostrado más arriba.

Figura 7.
El tipo Demos de Gerard Unger. (42)
Capitales
pequeñas y finas
Demos también nos muestra otra técnica económica
que consiste en realizar unas letras de caja alta pequeñas y finas. Efectivamente,
las capitales de Demos son más cortas que los ascendentes de caja baja
y similares en su grosor así como un poco más estrechas que la mayoría
de los diseños comunes. Esta técnica proporciona un efecto visual de regularidad;
Stuart Gluth describe un efecto similar
en su tipografía Roxane: las letras
capitales [...] son estrechas, su anchura es la necesaria simplemente
para mostrar su perfil y fina apenas un poco más gruesa que los caracteres
de caja baja con el fin de no interrumpir al ojo del lector (43).
Mientras que esta es una agradable característica con un efecto menor
sobre la economía cuando componemos textos en inglés, al hacerlo en alemán,
donde el uso de las mayúsculas es bastante mayor, supone un ahorro de
espacio a tener en cuenta.
Técnicas
para cuerpos pequeños
Hasta que apareció la fotocomposición, los tipos
solamente podían ser utilizados en el tamaño en el que habían sido cortados.
Los diseñadores creaban los tipos para un tamaño en concreto y la economía
se incrementaba con la utilización de tipos cada vez más pequeños. Para
que estos tuvieran éxito, los diseñadores encontraron formas de hacer
los tipos pequeños más legibles; Harry Carter
lo describe muy bien en su artículo Optical Scale in typefounding (El
escalado óptico en la fundición de tipos).
Algunas de estas técnicas pueden observarse en el diseño de la tipografía
Times New Roman, una tipografía altamente
económica a la vez que legible. Comparando los tamaños de 6, 12 y 18 puntos,
se ven claramente las técnicas utilizadas en los cuerpos pequeños. Nótese
que estos son menos económicos en anchura por lo que el trabajo a realizar
consiste en conseguir unos caracteres estrechos pero que conserven la
legibilidad; Plantin, el tipo utilizado como modelo para Times,
también se muestra para facilitar la comparación.

Figura 8.
El tipo Times New Roman en 6, 12 y 18 puntos
mostrados a un tamaño similar. (44)
Formas
anchas: en los tamaños pequeños proporcionan más espacio para las
características principales de cada letra, especialmente en las contraformas
que son críticas para la legibilidad.
Incremento
del espacio entre letras: como se ve en la composición superior
en 6 puntos, esta técnica ha sido utilizada desde los días de Haultin
para hacer los tipos fundidos en cuerpos pequeños más legibles. (45)
Reducción
del contraste: una de las características principales de muchos
de los tipos utilizados en los periódicos de principios del siglo XX.
Los trazos finos (como los que podemos encontrar en los tamaños grandes
de Times) no se reproducían bien en
los talleres de la época (46); el engrosamiento
de los mismos proporciona a la letra una impresión más fuerte y duradera
que es especialmente importante para preservar la legibilidad en los cuerpos
pequeños.
Color
más fuerte en conjunto: es algo común en cuerpos pequeños, se hace
evidente en la composición de 6 puntos de Times y a su vez es una reminiscencia
de Plantin.
Remates
sólidos y aumentados: es también un elemento que aparece en el
tipo Plantin, pero, que no ha sido incorporado en el diseño de Times,
excepto ligeramente en el cuerpo de 6 puntos.

Figura 9.
Monotype Plantin 110 (arriba) y Times
Roman 327 (abajo) comparados. (47)
Las
características distintivas
En el tipo Eldorado,
Dwiggins resaltó algunas características
distintivas con gran éxito. Harry Carter
llama la atención sobre otros ejemplos específicos de este énfasis y arguye
que el ojo solamente lee las características distintivas de las letras,
y por eso estas características deben de ser realzadas en proporción a
la dificultad de la lectura (48).
Esto es esencialmente un problema de legibilidad, pero, el diseñador
tipográfico puede que necesite llegar a ciertos compromisos cuando diseña
tipografías económicas y es importante que las características distintivas
no se pierdan en el proceso.
La Fórmula-M fue una técnica específica
desarrollada por Dwiggins que realzaba
estas características; consistía en engañar al ojo haciéndole ver curvas
que no existían acentuando las características distintivas con unos fuertes
y, con frecuencia, angulosos trazos; usados en letras de los cuerpos más
pequeños (su mayor efectividad es en cuerpos por debajo de 7 puntos),
estos ángulos producen el efecto de una curvatura. Aunque una incorporación
completa de la Fórmula-M en una tipografía
no ha sido hasta ahora realizada, su influencia se puede ver en tipografías
como Telegraph Modern y Charter
(49).

Figura 10.
La Fórmula-M como fue usada directamente
por Dwiggins en el tipo Experimental No. 223 (arriba) e indirectamente
en los tipos Telegraph Modern de Walter Tracy y Charter
de Harry Carter (abajo). (50)
La tipografía
equilibrada
¿Son la legibilidad y la economía adversarias?
No necesariamente; técnicas utilizadas para mejorar la legibilidad, como
el uso de formas anchas, pueden fomentar la economía permitiendo utilizar
cuerpos más pequeños, asimismo, técnicas utilizadas para economizar el
espacio, como la condensación de ciertas formas, pueden hacer que el texto
se lea más fácilmente cuando se aplican juiciosamente. La clave para armonizarlas
es el equilibrio. El diseñador tipográfico
debe conocer el efecto que cada decisión de diseño causa tanto en la legibilidad
como en la economía y debe responder a preguntas de este tipo:
¿cuánto
puedo acortar los descendentes antes de que los caracteres pierdan su
forma básica? ¿esta decisión permitirá
componer las líneas de texto más juntas? o
¿sucederá que el color resultante será demasiado
oscuro y necesitaré un interlineado extra?
Las respuestas a estas cuestiones
dependerán en gran medida del eventual uso que demos a la tipografía;
técnicas que son apropiadas para unos caracteres de 6 puntos pueden no
serlo para tipografía de edición. El ciclo productivo, incluido la calidad
del papel y método de impresión, pueden requerir ciertas características
de la tipografía. No existen una guía maestra para aplicarla en cada caso.
El diseñador Gerard
Unger en su tipografía Gulliver,
maneja hábilmente el equilibrio entre legibilidad y economía. El también
tuvo en cuenta el destino preferente al que estaba destinada la tipografía,
en este caso para ser utilizada en periódicos.

Figura 11.
El tipo Gulliver como es utilizado en el
diário USA Today. (51)
Este ejemplo nos muestra un uso
de Gulliver comprimido matemáticamente
y con el intreletrado ligeramente estrechado; el ojo medio es grande pero
razonable y las capitales finas, cortas y se emparejan con suavidad con
los caracteres de caja baja; los trazos descendentes están dentro del
rango de los utilizados habitualmente en tipografías de periódicos y los
ascendentes permiten el suficiente espacio blanco entre líneas además
de estar bien equilibrados con los descendentes haciendo que toda la composición
se lea con facilidad.
Proporciona un color intenso y
regular sin un gran contraste aunque este es suficiente para distinguir
con facilidad los caracteres individuales; la modulación es básicamente
vertical y resiste bien la compresión y algunos caracteres (c,
d, e,
p) presentan una ligera modulación
oblicua que los hace más distintivos.
La forma general de los caracteres
es algo condensada pero no es una característica obvia ya que las contraformas
son abiertas (a, g,
c, e).
Unger también resaltó otras importantes
características de las letras. El diseño de la t
enfatiza la curva inferior y la y,
r, f
presentan unos trazos terminales fuertes; la s
presenta una forma fina que ayuda a la economía sin sacrificar legibilidad
y los remates de forma triangular, aunque no son excesivamente grandes,
no pierden mucho al reproducirlos.
Todas estas características hacen
de Gulliver una tipografía muy apta
para ser usada en periódicos y, lo que es más importante, prueba que el
equilibrio entre legibilidad y economía es posible y, en este caso, exitoso.
A través de una cuidadosa experimentación
y con un buen conocimiento de las técnicas y soluciones disponibles, se
pueden crear tipografías que sean legibles además de económicas.
Kurt
Weidemann, en su ensayo acerca de la creación de su tipografía
Biblica, resume elocuentemente la experiencia
de diseñar estos tipos:
cuando la técnica de agrandar el ojo medio y la condensación de los
caracteres traspasa un límite de seguridad, la facilidad de lectura y
reconocimiento de los caracteres disminuye en vez de aumentar. Llegar
a este límite sin superarlo es el arte de los diseñadores de tipos contemporáneos
(52).
Obras
citadas en el presente artículo

41 "The
design of a typeface", p. 141.
42
p. 143.
43
Gluth, p. 147.
44
Times New Roman (Catálogo de tipos) (Londres: The Monotype
Corporation Limited).
45
Fred Smeijers, Counterpunch (Londres: Hypen Press, 1996), p. 139.
46
Alexander Lawson, Anatomy of a typeface (Boston: David R. Godine,
1990), p. 274.
47
Tracy, p. 198.
48
Carter, p. 148.
49
Unger, "Experimental No. 223", pp. 313-323.
50
Ibid.
51
USA Today, 25 de octubre de 2000, p. 1.
52
p. 11.
 


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