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Manual del perfecto «democratizador» tipográfico:
Reglas básicas del diseño tipográfico
por Pep Patau y José Ramón Penela

Conferencia ofrecida en el Festival Offf 05

Presentación PC (ficheros flash autoejecutables)

Presentación MAC (ficheros flash autoejecutables)

Introducción (Pantalla 01 de las Reglas básicas)
La idea principal de esta conferencia es la de definir los que, a nuestro juicio, son los puntos claves que tenemos que tener en cuenta en el diseño actual de tipografías.
Para ello partimos de la época, mediados de los 80 del siglo pasado, en la que la aparición del ordenador personal Apple, el lenguaje de descripción de página PostScript y el programa de maquetación PageMaker, posibilitan el salto tecnológico en el sector de las ártes gráficas a la era de la autoedición.
La revolución digital alcanzó de lleno a la tipografía, y es en esta época donde se suele situar la lllamada «democratización» de la tipografía. A partir de este momento cualquier usuario de ordenador tenía a su alcance la posibilidad de usar las letras a su antojo: escalarlas, rotarlas, cambiar su grosor, distorsionarlas y situarlas en la página sin ningún tipo de limitación.
Estas facilidades tecnológicas, así como la aparición de un estilo de diseño gráfico caracterizado por la exploración de las posibilidades expresivas de la tipografía, dió quizás la impresión de que era una perdida de tiempo echar la vista atrás, a la historia de la tipografía.

El pasado existe (Pantalla 02 de las Reglas básicas)
Pero bueno, si la historia de la tipografía tiene más de 500 años es lógico suponer que alguna enseñanza podemos sacar de ella, máxime si nuestra intención es crear tipografías que den la talla en trabajos normales de edición como pueden ser periódicos, revistas, libros, etc.
Para la creación de esta clase de tipografías son de mucho provecho las lecciones del pasado; unas lecciones que, no obstante, tienes que buscar detenidamente ya que no son muchos los textos técnicos que cubren este tema, aún incluso ahora en la actualidad.

La relación entre el blanco y el negro (Pantalla 03 de las Reglas básicas)
Se trata con seguridad del primer concepto básico que debemos entender acerca de la creación de tipos. Las letras son un juego entre el blanco y el negro y ambos forman una unidad; entre el negro de los trazos de la letra y el blanco de sus espacios internos y externos; entre la forma y su contraforma.
Si introduzco un cambio en alguno de ellos, el otro también lo hace. La relación que mantienen provoca que un cambio en la forma (negro), afecte a la contraforma (blanco) de manera que si uno aumenta el otro disminuye y viceversa.

Forma y contraforma (Pantalla 04 de las Reglas básicas)
En esta pantalla se muestra claramente el concepto anterior; cada letra está formada por su propio trazo y por el espacio interno y el que la rodea.
Cuando componemos un texto, la clave para que una letra y una palabra sea percibidas con total nitidez y claridad, depende del equilibrio entre los espacios internos de las letras y los que las rodean. Cuanto más igualados sean estos espacios, mejor resultados obtendremos.
El diseñador tipográfico debe prestar especial atención a la configuración de estos espacios.

Espacio interno Vs. externo (Pantalla 05 de las Reglas básicas)
Vamos a verlo más claramente en estos ejemplos basados en los que nos muestra el diseñador holandés Fred Smeijers en su libro Counterpunch, un libro que nunca nos cansamos de recomendar.
En la palabra superior, el espacio interno de la n es demasiado pequeño en relación con el espacio interno de los otros caracteres y el espacio entre estos. Vemos en la imagen de la palabra que algo no va bien.
Una manera de mejorarla, sería la que aparece en la palabra inmediatamente inferior. Hemos agrandado el espacio interno de la n y vemos que los espacios internos y externos están igualados.
Aunque también podríamos pensar que el espacio interno de la m de la primera palabra es demasiado amplio en comparación con el de la n.
En la palabra inferior al mismo tiempo que ajustamos el espacio interno de la m al de la n, ajustamos también el espacio entre los caracteres.
Esta es la clave para una buena configuración de un texto o palabra. Igualar ópticamente el espacio interno de los caracteres con el espacio entre estos, y, por supuesto, una uniformidad de los trazos que los componen.
Vamos a ver que ocurre si no respetamos esto.

La importancia de un espacio regular (Pantallas 06 a 08 de las Reglas básicas)
Fijaros en el texto de la pantalla 6: la contraforma de los caracteres así como el espacio entre ellos difiere constantemente. La lectura se nos hace complicada
En el texto de la pantalla 7 a primera vista se ve algo mejor; los espacios internos de los caracteres y el grosor de los trazos están igualados. La lectura sigue presentando ciertas dificultades.
En el texto de la pantalla 8 todos los espacios están igualados y la facilidad de lectura es óptima.
Esto demuestra que si queremos hacer que un texto sea legible, o ilegible, debemos tener en cuenta la propia naturaleza de nuestra percepción visual y esto no son unas normas arbitrarias sino de experiencia acumulada a lo largo del tiempo.

La teoría del vaso de agua (Pantalla 09 de las Reglas básicas)
Y aquí vemos la teoría del vaso de agua para entender de manera gráfica el concepto de un correcto espaciado:
Imaginaros que tenéis un vaso de agua y que lo podéis verter en el espacio existente entre los caracteres y dentro de los espacios internos de estos.
Pues bien, el mismo volumen de agua que cabe en el espacio interno de la letra H nos tiene que servir para llenar el espacio existente entre la letra H y la O.
Esto es, igualamos los espacios ópticos internos y externos con el mismo volumen de espacio.

Correspondencia entre espacios internos y externos (Pantalla 10 de las Reglas básicas)
Y, por supuesto, como estamos igualando espacios, a unas letras de contraformas amplias les corresponden unos espacios entre ellas también amplios.
Y a unas letras de contraformas pequeñas, les corresponden a su vez un espaciado pequeño.
Así conseguimos que la imagen visual de la palabra quede perfectamente definida.

Igualamos espacios no distancias (Pantalla 11 de las Reglas básicas)
En definitiva, estamos trabajando con espacios y no con distancias. Las distancias entre las letras son diferentes, pero el espacio óptico entre ellas está igualado.
Queremos hacer hincapié en esto porque es la puerta de entrada a la tipografía; cuando logramos fijar la idea del espacio en la tipografía de pronto empezaremos a ver formas, espacios, huecos excesivos o insuficientes donde antes veíamos palabras, nos fijaremos antes en sus espacios que en el propio significado de la palabra y esto es una buena noticia ya que es la prueba de que hemos conseguido desarrollar el ojo del tipógrafo.


 


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